Me llegó por este medio un audio en el que José Luis Dehesa un sismólogo con 38 años de práctica profesional, exhorta a no atender mensajes alarmistas sobre temblores en los próximos días, aduce que es imposible detectarlos con anticipación en virtud de que la tierra es un planeta vivo y por ello no se puede pronosticar con certidumbre lo que va a pasar.
Sin embargo, con respaldo científico o no, en los días previos al temblor de ayer hubo advertencias, por lo que lo mejor será rezar. Circulan presagios de que vienen más y con ese antecedente, ahora sí, solo queda invocar la ayuda divina.Y es que por esta región no estamos exentos de ser sacudidos; ayer Tampico y Altamira sintieron lo que es un temblor, aunque afortunadamente sin daños físicos ni materiales, mientras que por aquí pueden darse sacudimientos, las aguas del subsuelo son extraídas incesantemente para poder cubrir la demanda, lo que está causando cavernas que sin agua con un movimiento telúrico habrá rajes en la supeficie.
A lo anterior agréguele la extracción de gas Shale que, obvio, deja huecos en el subsuelo, así como los 90 “caídos” en el drenaje sanitario de la ciudad, en los que lo más probable es que ya no hay tubería, solo túneles que con una leve sacudidad producirán socavones.
Y no es por ser alarmista, pero estimo que la Comapa debe advertir por dónde están los “caídos” y así el automovilista evite circular por esos lugares.
No estamos exentos de una sacudida, pero ya es miércoles de rompesemana y desplumar un par de cuervos con dos que tres coronas, a’i después de las dos de la tarde se antojan. Ayer tuvimos 40 grados de temperatura y hoy pinta igual… y eso que ya vamos rumbo a octubre.
Que la pasen bien.


