Guadalupe, N.L.-
Con un último pase de lista, guardias de honor y un minuto de aplausos fue despedido Rubén Fernando Rodríguez Hernández, bombero de Ciudad Guadalupe que murió en cumplimiento de su deber la noche del pasado 8 de octubre cuando acudió a sofocar un incendio en la colonia Parque Industrial la Silla.
El homenaje póstumo comenzó con el pase de lista en el que al nombrar a Rubén Fernando Rodríguez Hernández, todos sus compañeros gritaron a una sola voz: “presente”.
Posteriormente se hicieron las guardias de honor a cargo de funcionarios de la administración de Guadalupe encabezados por el alcalde Francisco Cienfuegos, compañeros de trabajo y elementos de diversas corporaciones de Monterrey y el área metropolitana.
En su mensaje, el edil destacó la labor de todos los cuerpos de bomberos, no sólo de Guadalupe, sino de toda la mancha urbana y el estado.
Dijo que el mayor legado del héroe caído será haber entregado su vida al servicio de la comunidad.
“Tenemos que enmarcar el 8 de octubre como un ejemplo de vida y de servicio. En lo que llevo de la administración, dos compañeros nos han enseñado -dando la vida- el significado de servir a la gente.
“Quiero reconocer a sus compañeros y todos los cuerpos de bomberos de Guadalupe, de cada uno de los municipios y todo el estado”, expresó el alcalde.
Destacó que el reconocimiento se da a través de la hermandad que se manifestó el día de hoy en dónde decenas de socorristas de todo el estado acudieron para dar el último adiós a su compañero.
Por último reiteró que la familia de Rodríguez Hernández no quedará desamparada y que les ayudarán en todo lo que necesiten.
Acompañado de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo, así como personal de diversas corporaciones de rescate, el héroe caído abordó por última vez su unidad, misma que lo llevaría hasta su morada de descanso.
El tráfico de la avenida Benito Juárez se paralizó por varios minutos para darle paso al camión que llevaba los restos de Rodríguez Hernández.




