La ganadora del Premio Mayor de 559 millones de dólares de la lotería estadounidense Powerball, demandó a la entidad organizadora porque quiere mantenerse en el anonimato.
La única acertante del premio, es residente en New Hampshire, estado donde los datos y la identidad de los ganadores de lotería (nombre, ciudad y cantidad del premio), se debe de hacer pública, tal y como determina el reglamento.
El sorteo se realizó el sábado, 6 de enero de 2018, y los números extraídos fueron 12 – 29 – 30 – 33 – 61 y el 26 como número adicional. El acumulado llevaba acumulándose desde octubre, y se convirtió en el sexto más alto de la historia de esta lotería (el récord está en 1.580 millones de dólares).
La Comisión del estado de New Hampshire permite que los ganadores transmitan su premio a una tercera persona o representante, para preservar su identidad. Sin embargo, esto ya no es posible para la mujer, debido a que, cuando compró el boleto de Powerball antes de la celebración del sorteo, lo firmó con su nombre por la parte de atrás. Por esta razón, ella es la única que puede recibir el dinero.
Ante esta situación, su abogado, Steven Gordon, propuso modificar la firma del boleto, e incluir la de un representante. Sin embargo, la petición fue rechazada, ya que, “cualquier alteración del boleto haría que perdiese su validez”, escribió él mismo en los informes judiciales. “Mi cliente desea continuar con su trabajo, y tener la libertad de ir al supermercado o asistir a eventos públicos sin ser conocida como la ganadora de 500 millones de dólares”, añadió.
Por el momento, los informes del caso relatan que la demandante leyó las instrucciones y conocía la normativa. En un comunicado, el director ejecutivo de la lotería de New Hampshire, Charlie McIntyre, se mostró “respetuoso ante el deseo de la ganadora”, al entender que “ganar 559 millones de dólares es algo que cambia la vida”, si bien remitió a la “claridad de los estatutos, las reglas y el protocolo”.
Todo lo contrario, le sucedió al ganador de Mega Millions, quien se llevó 450 millones de dólares tan solo un día antes. Se trataba de un joven de 20 años, que no dudó en publicar en sus redes sociales que se había convertido en una de las personas más ricas del mundo. De hecho, al poco tiempo ya recibió su dinero, y realizó declaraciones ante la prensa.
Cabe destacar que, en algunos estados, sí que se permite a los ganadores de lotería permanecer en el anonimato.


