Hoy arriba a Reynosa Andrés Manuel López Obrador, huelga decirles que hay expectación sino en todos los reynosenses sí en buena parte.
Atrás quedaron los tiempos en que juntaba más gente una pelea de perros callejeros que un mitin de AMLO, su posicionamiento electoral es indiscutible.
La duda generalizada es si llegará al día de la jornada comicial con una ventaja de 10, 8, 5 o 4 puntos, y luego a ver que pasa o hacen el PRI y el PAN ese primer domingo de julio.
Y es que la democracia en México, cualquiera lo sabe, no es ni por asomo como la crearon los atenienses, pero en descargo cabe citar que para Rousseau no existe ni existirá la democracia perfecta y que sólo en los Estados pequeños es válida la democracia directa.
Pero bueno, una cosa es una democracia con imperfecciones y otra que gane el que tenga que ganar y a como dé lugar, por ello es que hoy tenemos un juego democrático que está al nivel de una mesa de tahúres en la que ases bajo la manga es lo habitual.
Por ende quienes no saben cómo neutralizarlos es absurdo o ingenuo se sienten en una mesa en la que terminaran despelucados.
López Obrador no es ingenuo, sabe a lo que le tira y por ende su inalterable mensaje es el de acabar la corrupción, una promesa que para algunos es utópica pero para otros viable, aunque hay otra expectación: ver si los morenistas congregan más gente que los panistas.
No va estar fácil superar el número de asistentes al mitin de Ricardo Anaya.
Así que hoy veremos de que tamaño es el imán de López Obrador y también de la estructura político electoral del Morena por Reynosa y municipios colindantes. Si igualan el evento de Anaya: ¡ aguas !. Que tengan un buen día todos.


