Si no viste “Donde está el piloto” (Airplane!), una movie que marcó época en los ochentas, pos búscala en la pulga de la Jarachina, porque en Netflix no está.
Con eso que endicen los chavos que ya pasó de moda rentar movies o comprar DVDs, que todo está en la red, pos está en todos lados.
En Youtube te la enjaretan en 25 varos, pero puedes mirujear algunos cortos pa’ que te des una idea.
En una de las escenas más populares, una pasajera grita “¡tengo que saliiiir de aquíííí!” y un turista, el piloto y hasta una monja hacen fila para cachetearla, con tal de que reaccione. Pero eso no es todo, luego se mira una larga fila de gente que quiere hacer lo mesmo.
Es como cuando la Rosa María me regaña porque no me aprendo dónde queda el Walmart de McAllen, le digo que está por la Ware y el Freeway, pero en realidad está por la Shary y tengo más de 10 años y no se me queda. “¡Qué no entiendeeees!”, casi me cachetea.
En este 1 de septiembre nuestro querido “Peje” dará su primer “injorme” de todo el desgarriate de lo que está pasando en el país, aunque el asegura que es su tercero en cuestión.
En estos días en que el presi nos deleitará con una de sus “mañaneras” pero muncho más tediosa porque durará varias horas, ya no ante reporteros, sino ante representantes de varios sectores.
No hablará en San Lázaro porque estarían los diputados y senadores todo el tiempo echándole tierra, mejor se irá a Palacio Nacional donde se puede controlar el acceso con muchos friends y ninis que tienen beca por no trabajar ni estudiar.
Así nainden le tirará tomatazos, ni saldrá con pancartas para reclamarle que no le han llegado sus medecinas del Seguro, o que en su colonia se les acabó el agua y huele a caño.
Será la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien entregue de manera oficial el texto en el recinto legislativo del Ejecutivo, oseáse de AMLO.
Aunque en el primer año de su triunfo electoral, en julio, se reunieron en el Zócalo de la Capirucha un gran número de personas, se calcula que fueron cien mil chilangos, los que estuvieron bailando al ritmo de Margarita “La diosa de la cumbia”, pos quien no, a poco no me digan que no hubo acarreos como en los tiempos de Peña Nieto, porque hasta llevaban camisetas y gorras pa’ identificar a los grupos de la colonia.
Los Amlovers que hasta compraron llaveros con la imagen caricaturizada del presi, le mandaban gritos de “no estás solo”, “te queremos AMLO, te queremos” y otras porras de Morena.
Lo que sí queremos es ver cuáles serán las noticias que nos sorprenderá el tabasqueño más famoso de país, si dirá que no pagaremos más predial en nuestras casas, o que atraparon a los líderes guachicoleros de Puebla, que no faltará el surtido de las medecinas en el ISSSTE e IMSS, que no habrá asaltos en las carreteras del país, que ya encontraron a los ladrones que se llevaron hartos centenarios de la Casa de la Moneda o que el beis será el deporte oficial de todos los mexicanos.
Que no nos den spoliers de que ya no se puede aguantar más y volverán los gasolinazos, que subirán otra vez los chescos y la tortilla de Maseca, que los Oxxos ya no recibirán pagos bancarios en horario escolar porque les da flojera atender a la raza, que no nos salga que revivirán a Iron Man y al Capitán América en la próxima movie de Marvel, no nos importa si se legaliza la mariguana, porque endicen que sabe rica y además es buena para el dolor de las rodillas, por favooors.
Que si se canceló el aigropuerto de la CdMex, que los profes no pasarán por una nueva evaluación en la reforma educativa porque ya saben mucho, que no hay apoyos a estancias infantiles porque transaban, que los niños con cáncer no tienen medecinas porque no estaban enferemos, porque dice “tengo otros datos”.
Lo que queremos es un México sin violencia, que podamos estar seguros en las calles sin que nos asalten, que los taxistas no se la bañen con sus tarifas si son puros piratas, que nuestra querida Reynosaville tenga un mejor aspecto, que ya no cierren negocios porque están hartos de que les pidan cuotas, que ya hable de corridito cuando diga cualquier cosa, pero sobre todo, que AMLO ya no cierre fuentes de trabajo, bajo pretexto de que todos son corruptos.
Aunque munchos no votaron por él, respetamos a los anteriores presidentes, de perdida lo que queremos es que nos rinda el salario pa’ comprar al menos frijoles y tortillas.


