FOTOS: ANDREA JIMËNEZ
GUADALUPE, N.L.-
Con goles de Lucas Zelarayán y André Pierre Gignac, los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se llevaron el Clásico 123 que sostuvieron al visitar a Rayados en el BBVA; con ese triunfo los Felinos terminan con una racha de ocho partidos sin ganar, inyectándose un golpe anímico que los podría hacer levantar en la recta final del torneo.
El primer tiempo estuvo tibio y sólo hubo una alerta de gol por parte de los Universitarios cuando al minuto 9′ el Francés remató al arco de Marcelo Barovero, quien no tuvo otra opción más que mandar a tiro de esquina.
Nunguno de los dos equipos tomaba la iniciativa y sólo paseaban la pelota para evitar que el contrario se apoderara de ella, sin embargo, las estrategias estaban planeadas para que el segundo tiempo fuera más dinámico.
Al 58′ se haría el segundo disparo a portería cuando Dorlan Pabón cobró un tiro libre, en donde Miguel Layún peinó el esférico para dejarlo fuera de área, en ese instante Celso Ortiz se perfiló y sacó un cañonazo de pierna izquierda, pero la bola se fue por encima del arco de Nahuel Guzmán.
El técnico Rayado, Diego Alonso, mandó llamar a Carlos Rodríguez para cambiar el rumbo del partido, pero rápidamente Ricardo ‘El Tuca’ Ferreti contestó con la llamada de Lucas Zelarayán al terreno de juego. Seis minutos después fue el mismo Chino quien abrió el marcador al rematar dentro del área.
En la jugada del primer gol felino, Barovero cometió un error al rechazar un balón y escupirlo en el área chica, fue entoces cuando El Chino Zelarayán aprovechó y remató al segundo poste para abrir la pizarra en el BBVA.
Después de ese momento La Pandilla comenzó a apretar pero nada pudo hacer, pues los Felinos estaban bien plantados en la parte baja de la cancha.
Parecía que se venía el empate cuando el holandés Vincent Janssen le ganó la posición a Hugo Ayala y cabeceó de manera magistral a la portería de Guzmán, sin embargo el Patón se encargó de ahogar el grito de gol al mandar el esférico a tiro de esquina.
La esperanza de la afición rayada murió al minuto 82′, momento en el cual Gignac remató de cabeza al segundo poste del marco de Barovero para anotar el 2-0 definitivo.
Lo que parecía ser un clásico tranquilo, se vio opacado cuando elementos de Fuerza Civil, tuvieron que intervenir en las gradas del lado sur para dispersar a aficionados Rayados que estaban peleando entre sí.
Al final del encuentro la afición abucheó al plantel de Diego Alonso y al mismo timonél, quienes salieron cabizbajos de la cancha del BBVA, mientras que los Felinos eran ovacionados por su afición y la barra de Libres y Lokos que se encontraba en la zona de visitantes.






