Cd. de México.-
En Nuevo León hay 5 mil 472 empresas que, por su actividad, realizan emisiones que podrían afectar la salud de los regiomontanos. En contraste, la Profepa, organismo encargado de vigilar que la industria cumpla con las normas ambientales, cuenta con únicamente cinco inspectores para vigilarlas, de acuerdo con información obtenida vía transparencia.
Lograr la revisión de todas es un reto que parece poco realizable. “Tan sólo en una inspección se te va la mitad de un día, como mínimo. Esto quiere decir que a lo mucho se podrían hacer dos inspecciones diarias”, asegura Brenda Sánchez, exfuncionaria en materia ambiental.
Esta problemática no se reduce solamente a la falta de inspectores, pues la corrupción en el estado ha frenado cualquier política que intente revertir la contaminación de la industria.
“Puedes poner 100 inspectores, pero mientras no sepan qué hacer y les digan a quién sí y a quién no, ¿para qué los queremos? Va a haber más corrupción de la que hay”, aseguró Guillermo Martínez Berlanga, experto.


