Ni en la pior de mis pesadillas pensaba que llegaríamos a esto. Porque puede subir el dólar, que haiga desabasto de blanquillos y tomate guaje, que la raza ande como zombis en los pasillos de los HEBs buscando plátanos que dicen son güenos pal Covid-19, pero luego mesmo la gente piensa que esto es puro invento de los chinos.
Si bien salió del mercado de Wuhan donde comían un rico caldo de murciélago y otros animales tuertos, porque allá devoran insectos patones y de todo, nos asustamos y pensábamos que hace un mes no se propagaría para todo el mundo.
Ahora resulta que Italia superó a los orientales con el número de contagiados y de muertos. Y ya saben no falta el bato que fue allá de viaje pa’ presumir sus pictures y de souvenir se trajo de rebote al famoso coronavirus.
Mientras estoy en aislamiento en mi little home, jalándome los pelos por desesperado, porque no me queda de otra, si vieran que no faltan los nacos que se la pasan pasiándose en Soriana Periférico, dándose besos y arrumacos como AMLO a todos los extraños, pensando que son pamplinas lo del contagio. Hasta sacan su escapulario como su “escudo protector”.
Si no lo creen nomás asómense a las redes sociales, el Mall de McAllen ya está cerrado, y yo digo oh my God! Ora que van a hacer los compradores compulsivos que presumen pura ropa de marca Gucci. Ni modo ahora tendrán que ir a Coppel a surtirse, pero les darán seis meses sin intereses, ya naiden va a poder pasar pal otro lado.
Mientras pienso que esto es como un castigo divino, porque la Rosa María no tiene su visa porque se la robaron, estamos pagando el karma por no llevarla a pasiarse bien campante a comer su Whataburger y sus onion rings, porque dice que no estaba bien que yo me juera solito pa’ las piscas.
Y es que no me perdona y ahora las idas al otro lado serán hasta dentro de un largo mes, justamente cuando mi vieja tiene la cita en el Consulado de Matamoros.
Quiero ver cómo va a estar la economía en el Valle Texas para entonces, en verdad se las están viendo negras los marchantes por su falta de ventas.
Ni que estuviéramos en Venezuela. Ayer juí a Smart y no había gel antibacterial, ni agua embotellada, puras marcas chafas y papel de baño del Suavel, del que raspa. No manches.
En Hidalgo, lo pior de todo es que me cerraron mis hamburguers. Bueno puedes llegar en tu auto y pedir por drive thru (pa’ llevar), pero pa’ la raza de gayola que siempre iba a pata, se les acabó el veinte. Ya ni el Bingo del otro lado pude conocer, el mesmo que acababan de abrir hace poco.
En mi último día del viernes, antes del cierre de los puentes, me jui corriendo de volada al Sams gringo y compré puras cosas necesarias:
Un aderezo de blue chesse, un paquete de queso blanco rebanado, una caja de pan dulce danés glaseado, un paquete chapattas, una bolsa de Tostitos gigantes, osea que no se encuentran en la tienda Guajardo de la colonia La Joya.
No me digan que no están asustados. Pero no hacen caso y siguen saliendo a las calles. Es importante hacer el aislamiento pa’ que no se propague más el Covid-19.
Ya las universidades como el Tec de Monterrey, la UDEM, UR, UANL y acá hasta la Universidad Tamaulipeca, ya están dando sus clases vía digital, con tal de que los güercos no salgan al exterior.
Pero entiendan: no son vacaciones. No se vale ir a comer en restaurantes, a los cines o a Soriana Periférico.
Como decía mi amá Esther “más vale prevenir que lamentar”, así que a lavarse las manos con mucho jabón, también detrás de las orejas y no vayan a eventos públicos o privados.
Hasta la Maqui Ortiz, nuestra alcaldesa ya lo prohibió, díganme que estoy soñado.


