Un lustro de la Libertadores

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Monterrey, N.L.-
Tigre cumple hoy un lustro de haber peleado por el máximo galardón a nivel de clubes del Continente, la Copa Libertadores de América.

Un 5 de agosto del 2015 los auriazules disputaron el título de la edición 2015 de la Libertadores en el Estadio Monumental de Buenos Aires, donde fueron goleados 3-0 por el River Plate, de Argentina.

Fue un duelo duro, en medio de un ambiente hostil, en donde los auriazules sucumbieron ante los Millonarios de Marcelo Gallardo, que tenían en sus filas entre otros a Marcelo Barovero, Matías Kranevitter y Carlos Sánchez, todos ellos integrantes o alguna vez jugadores de Rayados.

La derrota fue dura, caló en el corazón de los jugadores y los aficionados felinos, pero fue un parteaguas en la historia universitaria pues a partir de ahí el equipo labró sus más grandes éxitos.

Tras el descalabro en la justa continental, Tigres resurgió y ganó posteriormente cuatro de cinco finales de Liga que disputó, también peleó por tres títulos de la Liga de Campeones Concacaf, pero hasta la fecha se les ha negado el campeonato internacional.

“Pasaron muy rápido estos cinco años, se fueron volando”, mencionó Jürgen Damm, ex jugador de Tigres y ahora refuerzo del Atlante United, en entrevista con Hora Cero.

“Fue una final histórica en la que estaba prácticamente toda la gente de la Federación y de México apoyándonos, era un evento muy importante, apenamos éramos el tercer club (mexicano) que podía llegar a una final (de Libertadores) y podíamos ser el primero en ganarla, entonces el ambiente era muy bonito. Obviamente nos hubiera encantado ganarla, para mí fue la final más dolorosa que me ha tocado perder, pero es parte del futbol y hay que seguir trabajando y aprender de todo este tipo de tropiezos”.

‘ES MÁS QUE LA CONCA’

Damm mencionó que la Libertadores le dejó gran enseñanza no solo a él, sino a todo el equipo.

“Es un torneo totalmente diferente a lo que es la Concachampions, de mucho mayor nivel, los estadios muy padres todos con el ambiente como el que hay en Tigres, estadios llenos y con pasión. Todo eso fue muy bueno, fue una experiencia muy grata. Lo que más recuerdo del torneo es que había mucho nivel, que enfrentamos a equipos de mucha historia y jerarquía y eso es benéfico para la formación y el crecimiento del futbol mexicano”, comentó.

Para el veracruzano, la caída en el Monumental no pasó por una falta de mentalidad o tener pánico escénico.

“La presión del estadio (en Argentina) es igual a la que hay en Tigres, siempre lleno, siempre alentando. Lo que vivimos en el Monumental lo vivimos cada 15 días en el Universitario, entonces era algo normal para nosotros”, aseguró.

“Yo vi al equipo bien mentalizado, con muchas ganas de hacer un gran juego y poder quedar campeones”.

Sin embargo, la derrota, aunque dolorosa, no derrumbó al grupo.

“Supimos levantarnos, a los cuatro o cinco meses quedamos campeones de Liga”, dijo Damm.

“Así es el futbol hay tropiezos, pero pronto llega la revancha y Tigres ha sabido levantarse de todos esos tropiezos y conseguir cosas más importantes”.

— ¿Qué tanto les sirvió esta final para lo que vino después?

“Esta no fue solo una Final sino un torneo que nos ayudó en todos los aspectos, nos fortaleció en diferentes cosas y bueno, nos hizo ganar lo que se ha ganado hasta ahorita, un equipo que siempre es protagonista y que siempre está en finales y que es de los candidatos al título”.

RIVALIDADES SIMILARES

La rivalidad que existe entre los Tigres y los Rayados es tan grande como la que hay en Argentina entre Boca Juniors y River Plate, consideró Jürgen Damm tras lo experimentado en la Final de la Copa Libertadores 2015, en la que entrenaron el día previo en los campos del equipo Xeneize, con gran apoyo de su hinchada.

“Es una rivalidad muy grande tipo la de Tigres contra Monterrey, allá es Boca contra River Plate y bueno, fueron días y horas especiales antes del juego y todo lo que envolvió la final, fue muy bonito”, recordó.

“Afición de River no dimensiona entre ser aficionado y ser un loco”, Damm.

Por lo vivido con Tigres en la edición 2015 de la Copa Libertadores y lo ocurrido en la edición 2018 entre Boca Juniors y River Plate, a Jürgen Damm no le queda duda que la afición de los Millonarios no distingue la barrera entre ser seguidor y la locura.

“Veníamos muy custodiados (en esa Final del 2015) y cuando fue la Final entre River y Boca ya sabía que iba a pasar algo así (camión apedreado y con gas pimienta), la gente de River no dimensiona lo que es ser aficionado y ser un loco”, consideró.

“La afición de Tigres por algo es muy respetada y querida, porque se comporta y sí, tiene mucha pasión, pero que no anda con locuras como la de River, aventando piedras y bueno, haciendo destrozos”.

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