Cd. de México.-
Elementos del Ejército declararon ante el Ministerio Público, horas después de la presunta ejecución de un civil en Nuevo Laredo, Tamaulipas, que al menos había cinco cámaras en el operativo. Cuatro eran portadas por los tiradores de cada vehículo y tenían otra, pero los soldados dijeron que estaban apagadas o desconectadas.
Los hechos durante un enfrentamiento con miembros del crimen organizado el 3 de julio fueron grabados por la cámara de uno de los soldados.
El general Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, informó que la Fiscalía General de Justicia Militar investiga a todos los elementos involucrados, alrededor de 22, que participaron en el enfrentamiento, que se saldó con 12 muertes, entre ellas las de tres jóvenes secuestrados.


