El arranque de clases pescó a todos como el meme del Santo “así me quedé ira” congelados, porque naiden sabía cómo te conectas a una compu, “muncho” menos entrar a Zoom para ayudar a los güercos a tomar una clase en vivo.
El problema es que aquí en Reynosaville no hay quien venda una laptop, al menos no en las poquillas tiendas que venden como Sams, Office Depot, Office Max, City Club, Sanborns, Waldos, Mi Tiendita o en cualquier tienda de empeño patito, esto sin considerar que las pulgas como La Jarachina siguen cerradas y no cruzamos para el otro lado.
Mi amiga Flor me dice que en los States no batallan nadita, porque a los chavos les prestan una laptop en las escuelas, que pueden usar todo el año y al terminar la regresan, para reponerles con otra. “Igual que en nuestro país”, me dijo.
Es esta metrópoli, la más importante de Ta-ta-ta-maulipas, donde lo que sobran son baches, no hay quien te ayude, salvo que sean los mismos carretoneros, ahora motorizados, que tapan con piedras los hoyos donde los encuentren, porque de aquí que lleguen las encargados se tardan años.
Y si no me creen pregúntenle a la raza de La Cañada, donde hasta hacen memes con pastel y globos cuando cumplen años los baches, porque las calles siguen igual de “pior” que antes y no hay naiden que las arreglen.
Volviendo a las clases en línea, por ahí ves a los güelitos o papás que están en casa enclaustrados, trabajando en “home office” y de retacho enseñando a los pingos para que estén a la hora exacta siguiendo las indicaciones de los teachers.
No sé tú brody pero la Rosa María está en mi home tratando de seguir sus clases de Ecolosía, poniéndose gel en las manos a cada rato, yendo de un lado a otro en la sala de mi casa y batallando para conectarse en la red, porque quiere tomar su curso de Zoom, pero se la bañan, la programan en pleno domingo.
No se les ocurre que este día es sagrado para estar en casa, siquiera para “descansar” lo que llevas en casa todo estresado en esta cuarentena infinita, porque la chamba ya saben que ha bajado, las ventas no son las “mesmas” que dendenantes y pos te tienes que ajustar a seguir comiendo migas con huevo y frijoles en bola.
Las misas y los cultos también se pasan por Zoom y todo este desbarajuste que viene a buscar explicaciones divinas sobre lo que nunca de los nuncas imaginábamos que pasaría. Algunos hablan de teorías de conspiración y que los chinos o Trump orquestaron todo este borlote.
Todas las escuelas, de todos los niveles, están impartiendo sus clases en línea, ya sea kinder, primaria, secundaria, prepa, universidad, postgrado, entonces no me digas que IZZI es la octava maravilla del mundo, porque acá apenas cae una llovizna chipi-chipi y ya se cae la señal, es entonces cuando hablas al 01-800 para saber qué pasa y te contesta una grabadora diciendo “hemos identificado una falla en tu sector”, en este barrio polvoriento, ahora lodoso por tanta lluvia, ya no sabes a qué santo encomendarte.
Si estabas todo achicopelado con las recientes pérdidas cercanas por Covid, piensas cuándo fregados acabará esta pandemia, que algunos siguen creyendo que son puras piñas y salen a la casa sin cubrebocas, exponiendo a todos a que una gotícula o aerosol les caiga y los contagie de Coronavirus.
Es cuando te acuerdas de los chinos que se comieron el caldo de murciélago o pangolín y ya le piensas dos veces cuando pasas por las comidas orientales de Plaza Real que se ven tan ricas, sobre todo ese pollo agridulce kung pao, que a falta de nueces de la India le ponen cacahuates, pero que sigue igual de deli que el original.
Pos aquí les van algunas recomendaciones para sus chavos, para que se apliquen en sus clases de Zoom, Teams, Google Groups, WhatsApp, YouTube, celular, telégrafo, señales de humo o con una lata de cordón a otra lata:
Que no se desvelen jugando videogames, viendo series completas de Cobra Kai, del Karate Kid, hasta altas horas de la noche, porque deben “asistir” a sus clases en la mañanita y deben de estar bien pispiretos.
Porque un alumno dormido, sin participación en clase será considerado por el teacher para que no les otorgue esos puntos tan valiosos para su calificación final.
Que cuando encarguen una actividad en vivo, la realicen al momento, consultando siempre sus dudas al teacher, y revisando las fechas de entrega.
Estar al tanto de las horas indicadas porque se les calificará como entrega tardía y esas no se premian, al contrario, se les quitan puntos por flojos y pasiflorinos.
Se prohíbe hacer “copy-paste” de las tareas, no se trata de buscar en Wikipedia y copiar los textos, los maestros revisan los contenidos se darán cuenta. Hay universidades que como califican como deshonestidad académica (DA) y pueden reprobar la clase.
Lo mejor es investigar y citar o parafrasear a los autores consultados. Revisen la APA, el estilo para citar “correitamente”. Hay universidades que cuentan con su biblioteca electrónica, donde pueden hacer sus tareas en base a libros digitales, revistas, artículos recientes, videos, películas en Betamax, podcasts o sea audios pa’ que me entienda mi primo Beto.
‘Amá, si el güerco tiene varias clases al día, que no lo salga en pijamas comiendo su lonche de huevo con chorizo, que se peine los pelos parados y tenga una actitud enjundiosa: además anote el horario y los pendientes en una agenda virtual o de papel estraza, aunque en la actualidad las clases indican las entregas de las tareas, es posible que se le pase alguna y eso siempre baja puntos.
No ponga excusas que tiene enfermos de Covid, a estas alturas todos tenemos uno cercano, ya sea positivo, recuperado o asintomático, con la noveda’ que ahora pueden haber rebotes de Covid, que ya dicen las redes que hay como seis tipos de Covid: uno con gripa y fiebre, otro sin, otro con seguidillo, otro que te sientes desguansado, otro todo turuleto que no sabes dónde queda Soriana y el último con dolores en la panza y problemas respiratorios.
Sea lo que fuera prepárate brody, porque esto del Covid va pa’a largo, ya el doitor Hugo López Gatell, que nos cambia la jugada cada semana, dijo que la pandemia puede ser estacionaria.
Oséase que ya nos fregamos, por lo pronto no se agüiten y a darle recio, a usar cubrebocas y lavarse las manos constantemente, pos sí… por algo nos llaman los broncos de Reynosa.


