(Dunkirk, 2017)
Si lo hace el maestro Christopher Nolan tiene que ser majestuoso.
Dunkirk es una cinta grande y grandiosa que echa luz sobre uno de los episodios más dramáticos de la Segunda Guerra Mundial.
Acorraladas por el ejército Nazi, las fuerzas inglesas quedan arrinconadas en el ladeo francés del Canal de la Mancha que da nombre a la cinta, que une a este país con el territorio británico.
En una carrera contra el tiempo tienen que ser evacuados, aunque no hay suficientes embarcaciones para sacar miles de soldados de ese punto que está próximo a caer.
La historia, como un prodigio de narración, abarca tres frentes con distintas temporalidades: los esfuerzos de una semana de la tropa que debe ser sacada en barcos de la flota militar y civil; un día en el que un grupo de soldados jóvenes se unen para escapar de las balas enemigas, y una hora en la que un valiente piloto tiene que proteger una embarcación y derribar enemigos, mientras se le acaba la gasolina.
Además de ser una cinta puntualmente documentada, tiene una excelente ambientación de la época, con todo el vestuario y la arquitectura fielmente recreados.
Aunque es más recordado ese capítulo bélico por los países que en él participaron, es una gran lección de historia mezclada con toneladas de aventuras.
(PG-13. Orientación de los padres a menores de 13 años)
Netflix
@LucianoCamposG


