En verdad que el cinismo de quienes ostentan el poder en nuestro país no tiene límites.
Desde hace algunas semanas se está transmitiendo por televisión un spot en el que una niña, una persona de la tercera edad, una mujer y otros supuestos “ciudadanos”, agradecen a los diputados federales diversos beneficios como construcción de hospitales, pago de pensiones y edificación de escuelas, entre otras cosas.
Siempre que veo el spot, no puedo evitar pensar lo ridículos que son los legisladores mexicanos, dándose a sí mismos palmadas de felicitación por haber cumplido con su trabajo.
Lo más patético es que lo hacen con el dinero que obtienen de todos nosotros los mexicanos.
Es curioso, no conozco a nadie, fuera del gobierno, a quien le feliciten por cumplir con sus obligaciones.
Sin embargo, a nuestros políticos nacionales les encanta inflarse el ego, aislarse de la realidad, comprar aplausos para sentir que son superiores.
Si el spot fuera real, seguramente los mexicanos que ahí aparecerían no sólo evitarían felicitar a los legisladores por cumplir con su trabajo, sino que les reclamarían decisiones tan estúpidas como el incremento del IVA, los “gasolinazos”, sus exorbitantes salarios y prestaciones.
Afortunadamente para los diputados, la ciudadanía no tiene control sobre los spots que producen, de lo contrario las referencias al 10 de mayo se estarían repitiendo en los canales de televisión.


