Monterrey, N.L.-
“Una imagen dice más que mil palabras” eso es lo que dice el dicho, que además de ser una frase que recorre generaciones, también llegó a los oídos de Daniel Arroniz, convirtiéndose en su filosofía de vida.
Regiomontano de nacimiento, de 28 años, Daniel tiene una gran pasión por la fotografía. En la actualidad presume uno de los mejores estudios de fotografía y producción de video que se pueden encontrar en la localidad.
“Nunca pensé dedicarme a esto, la verdad”, declaró cuando se le preguntó cómo fue que se decidió a dedicarse al campo de la fotografía de eventos y artística.
“Desde que tenía 16 años tuve que hacer un videoclip para un grupo religioso del que fui parte por varios años; después me di cuenta que me gustaba tanto que decidí cambiarme de carrera y empezar a estudiar lo que realmente amaba, para luego tomar una maestría con especialización en fotografía”.
A veces los planes pueden cambiar, por más que uno los tenga claros y visualizados en su mente.
“Es chistoso como fue que mi vida cambio por completo, algo por lo cual no le tenía interés, se volvió mi hobbie y jamás hubiera imaginado que todavía más adelante en mi vida, se convertiría en mi trabajo diario”, dijo.
En los ojos del entrevistado se aprecia una total emoción cuando se llega a hablar del tema, se puede notar a cualquier instancia que es más que un pasatiempo, es su forma de vivir y hasta su forma de ver el mundo.
“La verdad no soy muy cineasta, me gusta ir al cine y ver películas de vez en cuando pero no me gustaría vivir de eso, o aún no lo he pensado…”, fue su opinión acerca de su posible futuro como cineasta.
“Pero como puedo ver, la vida da muchas vueltas y no me sorprendería si me agarra por sorpresa una vez más”.
Daniel no sólo promete calidad en sus trabajos, sino dedicación y sobre todo, un valor muy importante que se puede notar en el trabajo y que no muchos son capaces de dar, amor al arte que se ve reflejado en cada fotografía.
Será que después de todo, “la vida es como un gran álbum de fotos que debes de ir llenando en tu memoria”, según sus propias palabras. (Juan Carlos Román).


