Es tiempo de repechaje en nuestra gloriosa Liga MX . Los menos malos buscarán enfrentarse con los cuatro que cumplieron el objetivo de clasificar directo.
Tigres, Puebla, Cruz Azul y Toluca pudieran ser los que avancen, pero en nuestro bendito fútbol profesional todo puede pasar.
Ahora entiendo por qué el fútbol amateur e infantil está peor. Tuve la experiencia de estar en un “campo” (tengo que decirle de alguna manera) de la Liga San Nicolás.
¡Madre mía! Por las bandas pudo haber salido un león de tanta maleza, en el área de juego había tierra suelta y lunares de hierba mal cortada. Las líneas ni se notaban (seguramente las hicieron con cal que, además, es dañino), una de las bandas tiene menos de un metro de distancia sobre una barda perimetral con malla (peligroso e infame para cualquier jugador), un árbitro que apenas gana 100 pesos por juego (o si le va bien un 200).
Obvio que para el tercer partido el árbitro ya las dejó en abonos. Sin abanderados y jugando fútbol 11 con jóvenes de 15 años que traen todo el punch.
Así se juegan en esa Liga. Siempre he criticado el que haya sólo un silbante en juegos de once y más que sea él quien pite toda la jornada. Además de que su capacidad para silbar quedé en duda.
Así juegan los jóvenes amateurs que tienen en la grada, por si fuera poco, detonantes que los calientan como gritos absurdos y reventadores del rival (y con un hijo ningún padre quiere que se metan).
Así se juega en estas ligas donde los organizadores ni sus luces. No se preocupan por tener tres árbitros que se roten, como es tener canchas adecuadas. Como es tener orden para la organización de dichas ligas o torneos.
Para los cobros a los equipos en eso sí son buenos. Y claro, me dirán que hay niveles de Ligas y sí, es cierto, pero en todas hay equipos que quieren hacer deporte y competir.
Malamente en algunos casos pensando que de ahí surgirán al profesionalismo. Antes si, pero ahora el fútbol ha evolucionado y el llano, como se juega en San Nicolás, ya no alcanza.
Ojalá y los organizadores piensen en sus clientes (los equipos) que se inscriben buscando jugar en canchas dignas y seguras. Sin olvidar el tema del arbitraje que si bien es cierto en el fútbol profesional es penoso, imaginen en el balompié amateur.
Hay que ponerle atención al servicio que se le brinda al cliente que es el equipo que paga una inscripción. Atento llamado a la Liga a la que le valga mother esos pequeños aspectos.
Y que quede claro que no es para todos los árbitros ni ligas, es para aquellos a los que le caiga el saco. A mí me consta en la de San Nicolás.

