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Hidalgo, Tx.-
Más de 90 mil inmigrantes venezolanos han sido detenidos en lo que va del año en la frontera sur de Estados Unidos, 25 mil de ellos tan solo en agosto y 33 mil en septiembre, en comparación con un promedio mensual de 127 detenciones en los años fiscales 2014-2019, destacando un incremento del 293% entre el año fiscal 2021 y el 2022.
ALEJANDRO N. MAYORKAS
Estas cifras representan una nueva crisis migratoria a la que autoridades norteamericanas piensan ponerle fin con una propuesta que, lejos de dar una solución, parece ensombrecer aún más el panorama para quienes huyen del hambre y la pobreza de las que son víctima bajo el régimen madurista.
Apenas hace unos días, Estados Unidos y México acordaron un plan que permite que algunos miles de inmigrantes venezolanos ingresen a Estados Unidos, siempre y cuando cumplan con el proceso definido por los norteamericanos, pero también dispone que aquellos que lleguen ilegalmente al país serán enviados de regreso a México, al amparo del llamado título 42, una medida de salud pública de emergencia que permite que Estados Unidos evite que los inmigrantes busquen asilo en la frontera, con base en la necesidad de ayudar a prevenir la propagación de Covid-19, una medida de trámite, toda vez que si la unión americana no permite el ingreso de inmigrantes por temor a la propagación del Covid-19, por qué México tendría que recibirlos, pudiendo argumentar el mismo temor e invocar alguna medida de salud pública para negarse a recibirlos.
En los últimos cinco años, alrededor de 6.8 millones de venezolanos han salido de su país, de acuerdo con cifras de la Agencia de Refugiados de las Naciones Unidas, una de las migraciones más grandes del mundo en los últimos años (más del 25% de la población de Venezuela ha abandonado el país) alimentada por la violencia, la escasez de alimentos, combustibles y medicamentos, así como la represión del gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Esta situación se ha convertido en la segunda crisis de desplazamiento de mayor magnitud en el mundo. Actualmente hay 2.4 millones de venezolanos que residen en Colombia y más de 3 mil personas, en su mayoría ciudadanos venezolanos, cruzan diariamente a Panamá desde Colombia a través de la selva del Darién.
“La migración venezolana a los EE. UU. se desplomó a principios de este año después de que México introdujo restricciones a los viajes aéreos, pero ha aumentado en los últimos meses a medida que más venezolanos llegan por tierra a través del notoriamente peligroso Tapón del Darién en Panamá”, destacaron autoridades norteamericanas.

El pasado 12 de octubre, el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, DHS, anunció acciones conjuntas con México para reducir la cantidad de personas que llegan a la frontera suroeste y crear un proceso más ordenado y seguro para las personas que huyen de la crisis humanitaria y económica en Venezuela.
Según se destacó, comparado al año pasado, la cantidad de venezolanas que intentaron cruzar la frontera sur hacia los Estados Unidos se ha incrementado en casi cuatro veces.
En un comunicado del DHS, se dijo que las acciones que Estados Unidos y México anunciaron tienen el propósito de atender la migración irregular más grave y ayudar a aliviar la presión sobre las ciudades y estados que reciben estas personas.
Por tal motivo, y efectivo desde el momento en que fue anunciada la medida, los venezolanos que ingresen a Estados Unidos entre puertos de entrada, sin autorización, es decir, de manera ilegal, serán regresados a México.
Empero la interrogante es ¿Cuántos venezolanos está dispuesto México a recibir en su territorio? 10 mil, 20 mil, 50 mil? De manera oficial no hay una respuesta, pero una declaración anónima de un funcionario mexicano destaca que no más de los 24 mil que el gobierno norteamericano está dispuesto a recibir de manera legal.
El acuerdo para reducir la migración irregular de venezolanos también incluye un nuevo proceso para traer de manera legal y segura a los Estados Unidos a unos 24 mil venezolanos, aclarando que Estados Unidos no implementará este proceso sin que México mantenga su esfuerzo independiente, pero paralelo, para aceptar el retorno de los ciudadanos venezolanos que eluden este proceso e intentan ingresar irregularmente.

Según se explicó, este esfuerzo está destinado a mejorar la seguridad en la frontera, al reducir el número de venezolanos que buscan ingresar de manera irregular a Estados Unidos, se basa en el éxito del programa Uniting for Ukraine (U4U), que disminuyó los flujos en la frontera al crear un proceso ordenado para la entrada de ucranianos que huyen de la invasión rusa.
• Completar los requisitos de vacunación y otros requisitos de salud pública.
Adicionalmente, se dijo que los venezolanos no deben viajar a México para intentar entrar a Estados Unidos y que quienes sean aprobados a través de este proceso serán autorizados, caso por caso, a viajar a Estados Unidos por vía aérea, directamente a un puerto de entrada en el interior, aliviando así la presión en la frontera. Una vez en Estados Unidos, serán elegibles para solicitar autorización de empleo.

Para algunos, la oferta de 24 mil visas humanitarias no es para nada suficiente, dadas las dimensiones de la situación migratoria de Venezuela, y por otro lado son muchos los que consideran que las condiciones para acceder a esas visas son demasiado difíciles.



