Tal y como se había estado anticipando el Maratón Powerade Monterrey 2022 fue todo un éxito, quedó nuevamente comprobado que es la mayor fiesta para corredores que se vive en la entidad.
Poco más de 6 mil 600 amantes del maratón nos dimos cita en la ya tradicional línea de salida frente a la Nave Lewis del parque Fundidora, para iniciar en punto de las 6:45 de la mañana, con mucho nerviosismo, pero también mucha emoción, felices, porque habíamos estado esperando este día que en algún momento, durante la pandemia, parecía que no llegaría.
Los ganadores de esta edición fueron el venezolano Walter Enrique Suárez Williams, con un tiempo de 2:27:19’ y en la categoría femenil fue la mexicana originaria de Puebla, Alejandra Rodríguez Machorro, con 2:51:43’.
Este maratón particularmente fue muy importante para muchos de los que tuvimos la oportunidad de participar en él, debido a que significó el regreso a los maratones presenciales después de tanto tiempo, quedaron atrás los temores y la incertidumbre que por mucho tiempo nos agobió.
El retomar los entrenamientos para maratón fue para muchos desafiante, volver a enrolarnos en las distancias largas, que se tienen que completar, para estar preparados y todos los sacrificios que se hacen para poder estar ahí, ese día, listos para arrancar.
Pero todo, sin lugar a dudas, valió la pena, la organización del comité del maratón impecable, como es costumbre, nos permitió disfrutar al máximo de este gran evento, sin tener que preocuparnos por nada más que por correr.
El volver a recorrer las calles de la ciudad, con gente apoyando durante todo el recorrido, fue una motivación constante para los que lo corrimos, porras, batucadas, grupos musicales, botargas, y puntos de abastecimiento repletos de todo lo que puede necesitar algún participante, por parte de los clubes de corredores de la ciudad, llenaron una vez más de alegría los corazones de todos los corredores.
La ruta fue algo diferente a la de años anteriores, y aunque fue retadora, como siempre lo es debido a su altimetría, siento que se disfrutó bastante, una parte muy bonita del trayecto fue llegar al puente atirantado y al bajarlo se tenia una vista hermosa de la ciudad y sus montañas.
La temperatura si bien no fue la ideal creo que se portó bastante amable al obsequiarnos un día en su mayor parte nublado, húmedo sí, pero sin rayo de sol.
La experiencia que cada quien vivimos durante este maratón, quedará guardada en nuestra memoria como algo muy especial, para recordar que ninguna condición es eterna, todo pasa, y siempre hay que seguir adelante.
Esta semana es para disfrutar del logro obtenido, vaya que costó bastante, así que no está demás tomarse un par de días para reflexionar en lo que se hizo, lo que estuvo bien o mal, lo que en un futuro próximo se puede mejorar y por qué no empezar, a planear el siguiente objetivo.
¡Muchas felicidades para todos los maratonistas!


