Reynosa, Tamaulipas.-
Kevin Adán Vega estudió hasta el sexto semestre de preparatoria, pero un día abandonó los estudios, anduvo en algunos trabajos varios y hace unos tres años aprendió de su amigo Zeus el malabarismo.
Desde hace tiempo Kevin realiza sus ejercicios en el semáforo del bulevar Morelos y Lázaro Cárdenas, enfrente de una de las instalaciones de Pemex en Reynosa, donde dice, tiene buenos días y regulares.
“La verdad hay mucha gente buena que me da monedas. Por estos días hasta billetes y algunos hasta de dólares me dieron. Yo a cambio les ofrezco un pequeño espectáculo de minutos con mis ejercicios”, cuenta Kevin, de 29 años.
Kevin hace una pausa para acceder a la entrevista y enseguida vuelve a malabarear con flechas encendidas.
Las gira con destreza por el aire, por debajo de sus piernas y hasta en medio de las vueltas y vueltas coloca una flecha en su frente, sin perder la rutina.
“Tengo este malabar. Pero empecé con pelotas, tengo pinos, una rueda, hago más ejercicios, mucha gente aquí ya me conoce”, cuenta.
Kevin, quien es casado y tiene un bebé de 3 años de edad, espera que lo que resta del año le vaya bien económicamente en su oficio, pues dice que naturalmente esto significa para el su aguinaldo.
Kevin se expresa bien. Tiene buen léxico y es educado. Niega ser afecto a las bebidas embriagantes y admite que por un tiempo en forma lúdica fumó marihuana.
“Pero nunca en el trabajo, ni nada por el estilo. Aquí se requiere respeto, disciplina, porque si hay errores no hay espectáculo y peor, uno puede sufrir un accidente”.
Kevin dice que no se piensa quedar muchos años en un crucero, pues tiene el plan de ofrecer su espectáculo y si show en alguna compañía o para fiestas, reuniones, etc.”.
“Sí, mire, como un show; como los comediantes. Bueno yo no hago comedia, pero con estos números puedo entretener a chicos y grandes, si gustan el año que viene ya que tenga buen mi plan, me pueden contratar”, comenta.






