A cuidarnos del calor

Últimas Noticias

Con estos días que estamos viviendo una ola de calor verdaderamente fuerte en la Ciudad, y que, según los pronósticos, se prolongará por al menos dos semanas, de verdad que para mí es imposible olvidar  diariamente lo difícil que se vuelve entrenar con calor extremo.

En general, creo que a la mayoría se nos hace más pesado correr bajo estas circunstancias, aunque debo decir que sí conozco corredores a los que el calor no les hace nada, y pueden andar como si el clima estuviera agradable, y sus entrenamientos no se ven mermados debido a la temperatura.

El clima, como sabemos, es algo que no podemos controlar, si bien tendemos a controlar todo lo que tiene que ver con los entrenamientos, esa parte es imposible de controlar, y, cómo al menos aquí en la ciudad una gran parte del año es caliente, no es opción dejar de correr debido a esto.

Como lo mencioné antes, me considero pésima corriendo en calor, ya que he vivido experiencias que se han vuelto peligrosas y me han dejado, digamos, muy consciente y con mucho respeto cuando de correr con calor se trata.

Así que debido a esto, con los años he ido aprendiendo a correr con calor tomando recomendaciones de muchos compañeros, buscando información, leyendo aquí y allá y probando una por una cuales son las que me sirven a mí, y hoy, debido a que he sentido mucho muy fuerte el calor, quiero compartir lo que en mi experiencia me ha funcionado, básico y corto.

Primero, y de lo más importante la hora en la que se entrena, sobre todo en estos días, la mañana es la mejor opción, entre cuatro y ocho son las horas con la temperatura más baja del día.

Además, con el horario que tenemos está amaneciendo cerca de las cinco y treinta, y apenas sale el sol la temperatura comienza a elevarse bastante rápido, algunas personas recomiendan también a hacerlo por la noche ya que bajó el sol, pero siendo honestos, baja el sol más no la temperatura.

La segunda es cuidar mucho la hidratación antes, durante y después de correr. No es lo mismo si corremos media hora a qué si nos toca distancia, digamos alrededor, o por encima de las dos horas, esto se vuelve fundamental, el día anterior me hidrato con algún suero o bebida deportiva, pero lo hago igual durante el entrenamiento y también al finalizar.

La siguiente es correr ligeros, trato de usar mis playeras y shorts más delgados, que sea tela que transpire, ya que con la humedad qué hay en el ambiente, empezamos a sudar apenas comenzamos a correr, y esta se vuelve pesada e incómoda. Si sé que me va a tocar correr con sol, llevo una gorra y lentes.

Y una última, pero muy importante, si eres como yo, que el calor te pesa mucho y tiendes a ponerte “mal”, entender que en los entrenamientos vas a tener que disminuir tu velocidad por kilómetro.
Esta temporada no se presta para romper tus récords personales, no esforzarse más de la cuenta, yo tardé en comprenderlo y por eso he llegado a ponerme muy mal físicamente al finalizar algunos entrenamientos o carreras.

Nuestros números quizá empezarán a subir a pesar de todo nuestro esfuerzo y podríamos sentir que no lo estamos haciendo bien, que estamos fallando, pero no es así, en mi caso siempre a partir del mes de octubre, que aún en Monterrey sigue siendo un mes cálido, pero no como en pleno verano, mis tiempos “regresan” a la normalidad y empiezo a correr mejor, es cuando caigo en cuenta que ya pasó lo peor.

Así que estimado compañero corredor, no es que le tengamos miedo a correr con calor, si no más bien es respetarlo, prepararnos, y si a pesar de haber seguido las recomendaciones nos sentimos mareados, débiles, desorientados o el mismo cuerpo nos dice que algo no va bien, siempre es mejor parar, recordar que lo más importante es cuidar nuestra salud para poder seguir disfrutando de este deporte que tanto nos gusta.

- Anuncio -

Columnas

Vuelta a la derecha

¡Arde Nuevo León!

La banca no es eterna

- Anuncio -