Reynosa, Tam.-
Rostros cabizbajos que reflejaban dolor e impotencia avanzaban en aquel cortejo fúnebre, fue el ultimo adiós de Cristina Monserrat y su madre Nataly Lucio, ambas víctimas de un atroz feminicidio en Reynosa.
Es un hecho indignante que ha dejado consternado a los familiar, amigos y más de un ciudadano en esta ciudad.
Luego de ser velados los cuerpos de las víctimas de este atroz feminicidio, los parientes y acompañantes enfilaron su camino hacia el panteón Valle de la Paz.
Con los cantos “Tu has venido a la orilla”, y “Más allá del sol”, dieron el ultimo adiós a las mujeres sin contener el llanto por la imposibilidad de dar crédito a lo ocurrido.
Aunque ha quedado demostrado que la dignidad por la mujer se ha perdido, las autoridades hacen lo propio por dar con el o los presuntos responsables.
Fue este fin de semana cuando los vecinos del fraccionamiento Pirámides que se ubica cerca del Hospital Regional de Especialidades número 270 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), reportaron el hallazgo a las autoridades.
Elementos de la Guardia Estatal y Policía Investigadora arribaron a la escena y corroboraron que había dos cadáveres putrefactos en la cajuela de un vehículo Toyota color arena.
El auto estaba abandonado en la calle Turco 1 del sector antes mencionado al sur de la ciudad de Reynosa.








