Monterrey, N.L.-
Dentro de la tragedia por los incendios en la zona metropolitana de Monterrey las cenizas también han dejado ver actos heroicos de ciudadanos que, sin temor a las llamas, han arriesgado sus propias vidas para salvar a otros.
Un ejemplo de ello es Dominik Palmillas, un adolescente de apenas 14 años de edad, quien el pasado miércoles rescató a una mujer y su bebé de ser atrapadas por las llamas en la colonia Genaro Vázquez de Monterrey.
De acuerdo con el testimonio de vecinos, una persona sin hogar intentó quemar un colchón en un terreno baldío del sector para quedarse con el alambre, pero las fuertes ráfagas que se registraron en la ciudad provocaron que las llamas se salieran de control con rapidez.
El fuego llegó hasta los patios de algunas casas ubicados sobre la calle Rubén Jaramillo, lo que alertó de inmediato a los vecinos de la zona.
Al percatarse que el siniestro podría llegar a las casas, los residentes de la Genaro Vázquez se organizaron y comenzaron a atacar las llamas con cubetas de agua, aunque los esfuerzos surtieron poco efecto ante la voracidad del incendio.
Al apreciar que las llamas se aproximaban a su casa, una vecina tomó a su bebé de apenas meses de edad y se encerró en su casa en lugar de huir del lugar.
Fue ahí cuando entre las llamas y el humo Dominik sacó valentía y contra todo consejo se arriesgó a sacar a la madre y su hijo, a quien los nervios la llevaron a poner seguro a su casa.
Tras varios minutos de insistencia del joven, la madre abrió la puerta y los pudo sacar sanos y salvos.
El fuego alcanzó a quemar parte de la playera del adolescente y provocarle quemaduras, sin embargo, lo que lo envió al hospital horas atrás fue el humo.
Dominik comenzó a presentar síntomas de intoxicación por lo que fue trasladado por la Cruz Roja a un hospital de la localidad, en donde se le dio de altas tres horas más tarde.
Finalmente, el equipo de Bomberos llegó a la colonia para sofocar el incendio y evitar más incidentes, como el de Guillermina Salazar de 51 años, que durante el mismo siniestro se quemó las manos al empujar su carro para que no fuera calcinado por el fuego.




