Mientras que un equipo de los nuestros regresó con “losdesos” engarruñados (o sea, hechos pasitas) por el frio (-19°); el otro salió a turistear y GaD, regresaron con un empate que les supo a triunfo. Todo esto ocurrió en la Concachampions Cup (o lo que es lo mismo que un torneo molero).
Ya de regreso al torneo local otra cosa les pintó a los equipos locales, uno goleó y el otro ¿jugó o jugaron con el? Tigres enfrentó al Santos, un equipo que ya perdió el camino después de una breve pero bonita participación en el torneo donde llegaron a ser campeones del futbol mexicano. ¿Qué le pasó? Como dicen en el rancho, “ande uste a saber”.
Tigres a lo suyo, a ganar, y si le dan oportunidad, a golear, y así pasó, 5-1. La defensa de los “Guerreros” más bien parecía coladera, claro, de eso no tienen la culpa los Tigres, ellos a lo suyo. Me das facilidades y… “gracias por participar”. Esto es lo de cal.
Del otro lado de la ciudad, al equipo salvado por la campana (el gol de “Tecatito” Corona en tiempo de reposición en la Conca), no le fue tan bien en su vista ante el América y cayó 1-0, gracias a la buena actuación del portero “Mochis” Cárdenas que les salvó de regresar con una goleada.
Aquí voy a hacer la siguiente pregunta, no para que me la conteste, sino para que usted se forme su opinión, ¿es mucho entrenador para el equipo, ó es mucho equipo para el entrenador? ¿Será posible que el técnico de Rayados pudiera decir, “a este equipo lo dirijo hasta por teléfono? ¿O que los jugadores digan “nosotros nos dirigimos solos”? Algo hay adentro y no se sabe que es.
Todos sabemos que para ganar un partido, de local o visitante, se necesitan goles, pero si tiras a gol 3 ó 4 veces en todo el partido, la posibilidad de ganarlo es muy escasa y lo más lógico es que lo pierdas. Así estuvo el equipo de Rayados ante el América, tiró poco y perdió mucho. ¿Qué irá a pasar? Quien sabe, pero algo debe pasar.
Por lo pronto se viene la vuelta del torneo molero y ahí es una buena oportunidad para revertir la opinión. Veremos y comentaremos.


