Ciudad de México.-
Lo que se vivió las noches del 7, 9 y 10 de mayo en el Estadio GNP con los conciertos de BTS fue la más grande manifestación de amor entre un artista y sus fans. Es lo que sucede cuando el país con el público más efusivo y la banda coreana más importante de la historia musical se juntan.
Bangtan, tras ver la bienvenida que Army México les dio en el Zócalo capitalino, mostró su agradecimiento con actuaciones icónicas y aprendiendo español.
El Estadio GNP, lleno por dentro y por fuera con 30, 40 y 70 mil fans cada día, fue testigo de una banda agradecida por tanta pasión. Entregaron más que en cualquier otro escenario desde su regreso.
BTS hizo mágico cada concierto con detalles sorprendentes como Tae comprando una banderilla, un algodón y hasta una cerveza para brindar con Army en pleno show; además, el domingo, felicitó a las madres. Jimin obsequió su sombrero a una Baby Army cuando la vio llorar, J-Hope, el hermano mexicano, se presentó como Hoseok Fernández.
Jin usó la chamarra del Místico, a quien conoció durante su visita a la Arena México. Suga sorprendió con una alegría que no se le veía en años, Jungkook resultó “mucho picante” y remató Namjoon con una frase que Army atesorará: “Born (nacido) en Corea, y ahora en México”.
Los miembros, al enterarse que había miles de fans afuera del Estadio, pidieron que subieran el volumen de su audio, y Suga prometió que la próxima vendrán a un recinto más grande.
“Gracias a ustedes estos tres días estuve realmente muy feliz, fue tan increíble que no quiero irme, voy a extrañarlos muchísimo, hasta que volvamos a vernos. Definitivamente, voy a volver, así que espérenme por favor, los amo”, dijo Jeon Jungkook durante el último show.
Army del mundo está agradecido con el fandom mexicano por hacer felices a sus idols. Hoy Army México está inconsolable porque terminó el último show, pero puede presumir que lo que tiene con BTS es legendario, los apapachos fueron mutuos. Espera nuevas fechas, porque esos siete hombres cumplen sus promesas.


