Ciudad de México.-
David Kershenobich, titular de la Secretaría de Salud (Ssa), presentó tres avisos epidemiológicos por golpe de calor, hantavirus y el ébola.
Este martes en la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Kershenobich aseguró que “estamos preparados y vigilantes si pudiera presentarse algún caso en el país” de ébola o hantavirus.
Sobre los golpes de calor, explicó que ante las altas temperaturas se pueden presentar de forma súbita a cualquiera y se pueden prevenir manteniéndose hidratado, evitando la exposición al sol entre las 11:00 y 16:00 horas, permaneciendo un lugar fresco y portando ropa ligera.
Los síntomas son piel enrojecida, caliente y seca; temperatura corporal mayor a los 40 grados; pulso rápido; dolor de cabeza intenso, náusea y vómito.
Llamó a acudir a urgencias si la persona presenta temperatura corporal de más de 40 grados; confusión, delirio o desmayo; convulsiones; o si no mejora tras ponerse en un lugar fresco y aplicación de toallas frías.
Mencionó que este año se han presentado en nuestro país 264 muertes por golpe de calor y los grupos de riesgo son personas adultas mayores; infancias y lactantes; personas con enfermedades crónicas; embarazadas; trabajadores al aire libre, deportistas y personas aisladas socialmente.
En relación al hantavirus, el titular de la Ssa indicó que en México no ha habido casos del virus que ataca las vías respiratorias y cuya transmisión está limitada entre humanos, principalmente por contacto con roedores.
“La Secretaría de Salud tiene la capacidad para confirmar o descartar casos de hantavirus”, refirió al señalar que fue identificado por primera vez en 1978 en Corea del Sur y detectado en Estados Unidos por primera vez en 1993.
A mayo de 2026, expuso que en un crucero que zarpó de Argentina viajaban 147 personas de 23 países y se confirmaron nueve casos e identificaron dos sospechosos, así como tres defunciones. Existe baja probabilidad de propagación y transmisión sostenida, dijo la Ssa.
Kershenobich añadió sobre el ébola que se transmite por exposición a murciélagos y no por vías respiratorias, sino por contacto con fluidos como saliva, sangre, vómito, heces, orina y semen.


