Buen inicio…

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El seleccionado mexicano de fútbol dio el primer golpe de autoridad al vencer sin mucho agobio, a un representativo sudafricano, de un fútbol muy, muy precario.

Y claro, la escuadra visitante no tiene la culpa de ser invitada a una pachanga donde antes tenías que ir de etiqueta (era exclusiva) y solo entraban los 16 mejores del mundo, y hoy casi cualquiera en chanclas y bermudas se mete y se pone a bailar de cartoncito de cerveza con la mamá de la quinceañera.

La fiesta previa estuvo muy emotiva, muy internacional con Salma, Thalía, Lila Downs, Maná y Alejandro Fernández sacando el pecho por México; Shakira, ya de bajada pero ahí sigue, intensa.

Ya en el tema fútbol, muy jodido el partido.

Los goles, el triunfo fue de lo rescatable, por supuesto, pero también tres detalles interesantes: La primera victoria mexicana en una apertura; el primer gol de Raúl Jiménez en Copa Del Mundo y la aparición de dos chiquillos como Morita y Gonzalez que fueron echados al ruedo en un partido a modo, pero que ni así pudo mostrar México su poderío… suponiendo que lo tuviera.

Sabemos que ciertos partidos se les complica a nuestra raza de bronce y luego lucen ante los grandes y de eso se acuerdan Alemania, Croacia, Italia, Francia y Brasil que han mordido el pasto en algunos pasajes ante México.

Hace poco, 10 días, escribimos que la zaga era lo que mejor tenía el Tri, comenzando con el arco con Rangel; y también puntualizamos que Montes era un cheque al portador en campo abierto. Y ya vimos qué sucedió en la única que le exigieron. Reyes hizo un buen partido ante el escaso trabajo en defensa se agregó al ataque cuando pudo; Vázquez, impecable; Gallardo poco exigido abajo y una lágrima al ataque. Para atrás y lateral, muy bien, pero ni un triste centro o pase al frente pudo tirar.

Lira excelente, siempre bien ubicado donde hace falta; Brian tuvo destellos muy buenos. Provocó una roja; el español, ahí anduvo corriendo de un lado para otro. La etiqueta de orquestador, le queda enorme, pero pidió la pelota y se mostró casi siempre.

Alvarado, dio una asistencia, provocó una roja, un solo desborde y paremos de contar. Dubitativo, sin confianza. El colombiano, el más participativo en ataque, con mucha estamina que jamás pudo contagiar al resto.

Jiménez, muy bien; es un tipo muy inteligente, sin la velocidad de hace 10 años, pero siempre peligroso por alto y el disparo, además de que es el único de los cuatro arietes convocados que sabe jugar con la pelota a 50 metros del arco rival.

De los que ingresaron, al que más ganas se le vio fue a Mora; habilísimo para crear espacios, pero entró a un partido donde sus compañeros traían el manual de instrucciones al revés; un equipo que ya estaba en su ritmo pazguatón, cómodo, sin ser exigido, pero sin exigir tampoco al rival, saliendo caminando, lateral, sin arriesgar, sin meterle vértigo. Sin sangre en el ojo.

A González no le dieron una sola pelota decente.

El equipo de Aguirre pareciera que sale a la cancha sin un plan de vuelo. Como que van a la aventura, a ver qué sale. Debe ser solo una apreciación, quizás errónea, pero esa impresión da. Por supuesto, Aguirre pudo ver otro partido. Y lo sabremos en el siguiente juego. Si no ajusta es porque no quiere.. o no sabe.

El silbante, sudamericano al fin, acostumbrado a dejar que se peguen, se vio muy mal. Aunque en las tres rojas estuvo correcto. Llevaba bien el partido hasta que comenzó a dejar que pegaran de más los africanos, le metió una amarilla a Brian cuando ni siquiera cometió falta; se tragó el penal sobre Brian porque la punta del dedo gordo del pie derecho estaba fuera del área y vio a cuatro metros la falta sobre Alvarado y no la pitó, hasta que le corrigieron los del VAR y sacó la roja… apenas recularcito el juez.

Éste parecía un partido molero cualquiera, en Houston, contra Jamaica, no un juego de Copa del Mundo.
De ese pelo…

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