Monterrey, N.L.-
Asistir a la Copa del Mundo 2026 es una ilusión para millones de aficionados, pero ver los 104 partidos en persona requiere un presupuesto por persona que supera el millón y medio de pesos, según un somero análisis de costos de boletos, vuelos, alojamiento y alimentos realizado en internet.
El cálculo se refiere a una sola persona y considera que la fase de grupos tendrá tres fechas, seguidas de eliminatorias hasta la final el 19 de julio, lo que obliga al aficionado a moverse entre las 16 ciudades sede en México, Estados Unidos y Canadá.
En la página de reventa de boletos oficial de la FIFA, a la que había que ser sorteado para poder ingresar, los precios oficiales de las entradas para la fase de grupos van desde mil 200 hasta 8 mil pesos en categorías generales, aunque en reventa pueden llegar a los 40 mil pesos por partido.
Esto significa que para los 104 juegos, el costo total en categoría básica-media oscila aproximadamente entre 300 mil y 500 mil pesos. La final es la entrada más cara: la FIFA llegó a cobrar hasta 219 mil 780 pesos por un asiento en la final. En reventa, los boletos del Mundial 2026 superan con creces esa cantidad.
En la cuenta no se está considerando el consumo de comida o bebidas como cerveza, agua o refresco que, en el caso del Estadio Monterrey, alcanza un precio de 300 pesos por vaso.
Quien se embarque en esta aventura necesitará un mínimo de 15 a 20 vuelos internos e internacionales durante el torneo, que va del 11 de junio al 19 de julio. El costo estimado por vuelos es de 300 mil a 500 mil pesos en secciones turista.
El torneo dura 39 días. En hoteles económicos de mil 600 a 3 mil 200 pesos por noche, por lo que el alojamiento total sería de 62 mil 400 a 124 mil 800 pesos.
Considerando que la alimentación fuese económica, con un presupuesto de mil a mil 400 pesos por tres comidas al día, el gasto sería de 39 mil a 54 mil 600 pesos.
De esta forma, ver todos los partidos del Mundial 2026 en persona es una aventura que requiere entre 750 mil y un millón 600 mil pesos por persona en un nivel básico-medio, una cifra que revela que seguirlo por televisión no es mala idea.


