Ciudad Juárez, Chih.-
“Es muy duro tener que volver a vivir otra vez lo mismo”, expresa Norma Laguna, quien a 16 años de haber emprendido la búsqueda de su hija, ahora la retoma por su nieto Edgar Ruiz Hernández, quien desde hace dos años no ha regresado a casa.
Norma es madre de Idaly Jauche Laguna, una joven que fue desaparecida en febrero de 2010 en esta frontera y meses después fue encontrada sin vida en el Arroyo del Navajo en el Valle de Juárez.
Norma convirtió su vida en activismo para encontrar a su hija, y después para acompañar a madres de mujeres desaparecidas y víctimas de feminicidio.
Ahora, dice que ha vuelto a sentir el dolor y la desesperación. El 11 de junio de 2024 su nieto salió con unos amigos y desde entonces no ha vuelto a saber de él.
“Es revivir o, más bien, vivir otra vez esa desesperación, esa ansiedad, ese dolor, de impotencia de no saber a dónde ir a encontrarlos, porque lo único que queremos es encontrarlos vivos, nada más.
“Es muy duro tener que volver a vivir otra vez lo mismo, cuando todavía seguimos en el proceso de asimilar lo de Idaly, es muy difícil, pues ya nos han quitado. Me quitaron a mi hija y y ahora a mi nieto”, lamenta Norma en entrevista con EL UNIVERSAL.
Además de la búsqueda de Edgar, la señora Norma mantiene sus actividades en la Red Mesa de Mujeres, en memoria de su hija Idaly y de otras mujeres asesinadas.
Señala que cuando le toca alzar la voz por su hija lo sigue haciendo y cuando es por su nieto también se arma de valor y lo hace.
La desaparición
La mujer recuerda que Edgar, que entonces tenía 17 años, estaba con otro de sus nietos y se fueron en un vehículo de plataforma a una zona identificada como Las Canchas de la 16 de Septiembre, en Ciudad Juárez. Fue ahí que uno de los amigos de Edgar le comentó que él los llevaría hasta su casa.
Su otro nieto decidió regresar por su lado, mientras que Edgar se fue con el grupo de amigos y desde ese día no se supo de su paradero.
“Desde ese día ya no supimos más. No hemos sabido nada de nada de él”, explica su abuela.
Norma dice que ahora ha vuelto a dedicarse a la búsqueda junto con sus familiares, ya que las autoridades, hasta el momento, no les han dado un móvil sobre qué pasó con el joven.
“Lamentablemente, estuve con el Ministerio Público y yo les comenté que qué tristeza que sigamos viendo lo mismo, porque cuando su mamá yo iba y preguntaba y nos respondían que qué llevábamos nosotros de información, que nosotros hagamos el trabajo que ellos deberían hacer”, expuso la abuela.
Al no tener respuesta de las autoridades en Ciudad Juárez, la exigencia de Norma y su familia es que para este caso se hagan las investigaciones como debe de ser.
“Fui hace dos semanas con el Ministerio Público y, lamentablemente, no hay nada en el expediente. Tenía otro agente, lo cambiaron, y el que está ahorita está empezando a saber qué hacer en el expediente de Edgar.
“Nosotros buscamos que pongan atención. Mi hija no regresó, no la pudieron regresar con vida, pero espero que con Edgar sea diferente y que hagan su trabajo como debe de ser, que no esperen a que uno haga la investigación por ellos, sino que ellos hagan su trabajo”, expresa Norma.
Los recuerdos
Norma recuerda a su nieto como un joven hiperactivo desde pequeño, al que le gustaba ayudar: “Le gustaba cuidar a los niños; si él podía ayudar a la gente la ayudaba. Era muy comedido y ya no estaba estudiando”.
Norma pide a la ciudadanía que si alguien ha visto a su nieto en alguna parte no solamente de Juárez o Chihuahua, sino del país, lo hagan saber a las autoridades, ya que su intención es volver a verlo con vida o, aunque sea, saber qué pasó.
De acuerdo con la ficha de búsqueda, Edgar tiene un tatuaje en una de las manos con el nombre “Patricia” y en los dedos el número 2007; otro tatuaje arriba de la ingle derecha de un alambre de púas, uno más en el dedo central derecho con la imagen de la máscara del Hombre Araña y tres puntos en una de sus manos.
El día de su desaparición vestía camiseta de color negro con piedras de color azul, dorado, plateado y rojo, pantalón de color blanco, tenis de color amarillo con blanco, bóxer de color verde con imagen de chiles, así como calcetines de color negro, cadena de plata con un dije de la Santa Muerte y gorra de color negro con un estampado en color blanco.
Dato
- 2 años tiene desaparecido Edgar Ruiz Hernández; en ese momento tenía 17 años.


