Tigres parece tener imán para generar novelas en relación a sus transacciones con jugadores, ya sea por los métodos o formas que utiliza o porque de plano le han querido picudear.
Casos que han terminado hasta en el TAS como el de su canterano Pulido o hacen negocios en el extranjero con equipos que se hacen locos para pagar.
El capítulo de este semestre fue el de Ángel Correa, sí, el llegado con bombo y platillo, al que le dieron el único número retirado de la institución para que lo portara con orgullo. Eso último le duró solo dos semestres hasta que le saliera eso que les sale a algunos y decide abandonar todo por volver a su país. Válido sí, pero no en formas y mucho menos utilizando promotores, prensa amiga y directivos de instituciones extranjeras para hacer creer que aquí el jugador y su familia corría peligro. Se fue por la de atrás el llamado Angelito.
Ya se fue y qué bueno. Ahora el problema será que a Tigres no le den cheques de hule y la novela continúe por años. Algo que temo sucederá. Las millonadas de dólares que en teoría recibirán me cuesta trabajo pensar que se acabará pronto este capítulo.
Pero bueno, les encanta hacer negocios en lo más lejano de Sudamérica habiendo tantos mercados que con este mundial pasado mostraron que tienen valía a costos alcanzables para el mercado mexicano.
Ya es hora de voltear a ver otras latitudes, problemas siempre habrá pero si siempre tienes con los mismos y le sigues pues algo no le has aprendido al asunto. Y no, no aplica el hecho de que como ya los conoces entonces ya sabes por donde hacerle.
Nuevos mercados Tigres. Nuevos mercados.


