Ciudad de México
Ante el regreso de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa, especialistas en políticas públicas y seguridad afirmaron que volvió con el fin de recuperar el fuero y calificaron su decisión como “unilateral”.
En entrevista, el politólogo Erick F. Ruiz de la Cruz recordó las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el mandatario estatal y nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses más, debido a posibles nexos con el crimen organizado, narcotráfico y posesión de armas de fuego.
Motivos de la salida y postura política
Por esto pidió licencia el pasado primero de mayo, pero, después de 112 días, anunció que regresaba a ocupar dicho cargo, el cual desempeñará hasta el próximo 31 de octubre de 2027. “A partir de entonces, el apoyo de Morena hacia el gobernador ha cambiado. En un primer momento, las y los morenistas expresaron su apoyo en un tono nacionalista a favor de la soberanía nacional y contra la injerencia extranjera”.
Después, comentó que los diferentes posicionamientos de Movimiento de Regeneración Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, gobernadores, diputados y senadores no sorprenden, pues “de haber expresado su apoyo, el gobierno mexicano pudo haberse metido en otra afrenta diplomática y política con Estados Unidos. Pero, ¿(Rubén Rocha Moya) cómo va a retomar el gobierno de Sinaloa si no cuenta con apoyo?”, cuestionó.
De su parte, el consultor de políticas públicas y seguridad David Saucedo consideró que el retorno de Rubén Rocha Moya al puesto de gobernador de Sinaloa fue para recuperar el fuero en caso de alguna acción de las autoridades estadounidenses o mexicanas. “Entonces tendría que recurrirse al mecanismo constitucional establecido para el desafuero, algo semejante a lo ocurrido con Andrés Manuel López Obrador en 2005”, explicó.
Escenarios legales y futuro político en Sinaloa
Ambos expertos coinciden en que dicha determinación “no fue intempestiva, más bien premeditada y unilateral”, debido a que no la consultó con nadie antes de anunciarla. “Rubén Rocha Moya no está en condiciones de mantenerse en el gobierno de Sinaloa. Habrá presión de políticos, ciudadanía y medios de comunicación para que renuncie. El proceso de destitución es viable, pero lleva tiempo”, dijo Saucedo.
El proceso al que se refiere es el desafuero, el juicio político o la revocación de mandato, contenidos en los artículos 41, fracción V, apartado C y 110 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Además, comparten la idea de que esta decisión afectará de alguna u otra forma las elecciones en la entidad de 2027.
“Debido a la falta de apoyo de Morena y a la inseguridad, es complicado que alguien, en este caso Rubén Rocha Moya, desempeñe el cargo de gobernador hasta octubre de 2027″, pensó Ruiz de la Cruz. “Todo esto bajará la intención del voto a favor de Morena en Sinaloa”, agregó el especialista en seguridad David Saucedo.
“Rubén Rocha Moya llegó al gobierno de Sinaloa con el respaldo del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que inclusive lo presentó como ‘su hermano’ y le dio públicamente todo su apoyo, a pesar de las entonces acusaciones de presuntos nexos con el crimen organizado. Su regreso causará presión dentro de Morena”, contrastó Erick Ruiz, que es Secretario Técnico del Seminario sobre Democracia, Defensa, Seguridad e Inteligencia de la UNAM.
Asimismo, Ruiz de la Cruz lamentó que los posicionamientos ante el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa sean a través de redes sociales y no por la vía gubernamental o diplomática. “Es lamentable que las posiciones oficiales se emitan en posteos de no sé cuántos caracteres en lugar de otros ejercicios que necesita la población mexicana”, consideró.
“Hay una incógnita acerca del futuro de Sinaloa”, concluyó.

