Mucho polvo levantó en el medio futbolero nacional la comparecencia de varios personajes de los medios ante el Senado para participar en un Conversatorio “Fuera de Lugar: ¿Por qué es injusto eliminar el ascenso y descenso en el Fútbol?”…
De entrada, habrá que decir que ya es un avance que este tipo de temas lleguen a esa instancia, por una sencilla razón: sí es un negocio particular de varios magnates, pero los que ponen el aceite para que funcione su maquinita de hacer billetes son la afición mexicana. Punto.
El cuestionamiento primordial del tema es que el Cártel del Gol -como fue llamado en un reportaje publicado hace años por el periodista quintanarroense Amir Ibrahim- es un grupo de amigos millonarios que manejan el fútbol y no permiten que nadie se meta en sus asuntos… el punto es que al cliente no le gusta tu producto, no del todo.
De inmediato salieron los empleados de estos millonarios dueños de equipos, a cuestionar “a un grupo de notables que asistieron al Senado a decirle a los dueños de los clubes cómo deben manejar su negocio”, dijo uno de ellos.
Dice este lamebotas de los potentados que “es como si yo fuera a decirle a don Bimbo cómo se hace el pan o a los dueños de de la coca cola cómo deben hacerla. Es su negocio y nadie debe interferir en ello”, dijo este tipo llamado Pablo Carrillo, gato de los Vázquez Raña y Vázquez Aldir, dueños de MVS y ex dueños de la lavandería llamada Gallos Blancos de Querétaro, que le compró al SAT en tres pesos, en los tiempos del infame Peña Nieto.
Y bueno, es verdad que nadie puede ir a una empresa privada a decirle a sus dueños cómo deben manejarla. Sin embargo, sí puede la afición mostrar su inconformidad ante la ley por prácticas monopólicas, donde unos cuantos dueños de clubes y casas de apuestas los utilizan para el blanqueo de recursos.
No sé si el Sistema de Administración Tributaria lo sabe, pero muchos clubes manejan compra y venta de jugadores de una forma amañada donde pagan un precio y facturan otro. Y sería bueno que le echaran un ojito a la transferencia de Elías Montiel del Pachuca al Atlas, por quien dicen que pagaron 12 MDD por el 80 por ciento de su carta, más 3 MDD por variables de rendimiento… ¿Es en serio?… Montiel es un jugador de mediano nivel cuyo precio de mercado andaría entre los 4 y 5 MDD, pero “pagaron” el triple por él.
Que nadie olvide que el nuevo dueño del Atlas es un constructor que ha trabajado con el Gobierno Federal en tiempos priistas y ahora con la 4T.
Cuando el mundo del fútbol piensa que “le vieron la cara” al dueño de los Rojinegros con esa venta, el otro podría estar sonriendo porque él se la está viendo a alguien más.
No sería la primera vez que el CO tiene participación en el medio futbolístico nacional, como ha sucedido con muchos más equipos desde hace muchos años.
Alguna vez un jugador de un equipo confesó -en privado- que uno de los directivos llegaba al vestidor les ofrecía cocaína, mientras sacaba de una maleta fajos de billetes de 200 y de 500 pesos para pagarles las quincenas atrasadas.
El día que el SAT, y un equipo especializado de la FGR se metan de lleno en el futbol va a saltar mucha mugre…
Volviendo al tema. No creo que los dueños por sí solo implementen de nuevo el ascenso y descenso para dejar fuera a la mediocridad de lavanderías que sirven de comparsas a los clubes más poderosos.
Algo tendría que hacer la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) que sustituyó a la COFECE (Comisión Federal de Competencia), el SAT y la FGR para transparentar el negocio del fútbol de México y si, como asegura, es SU negocio, un negocio particular donde nadie debe meterse… que empiece el gobierno federal para retirarles el uso del nombre de Selección Nacional, los colores y la bandera y que le pongan como les dé su gana al equipo que juegue con el nombre que quiera, pero dejen de México en paz.
Estos magnates del fútbol quieren tu dinero, pero que no opines sobre la calidad del producto que ofrecen… ¿Cómo ves?
Ojalá los pobres incautos que siguen engordando las cuentas de esos futbolistas y sus patrones, en algún momento, de verdad hicieran escuchar su voz y dejen de ser sus marionetas.
Aunque claro… esto nunca va a suceder…


