Esta claro que en sus tres primeros juegos, Javier Aguirre va a utilizar a 25 de los 26 jugadores que tiene en la plantilla y que el ganar o avanzar como sea es lo mas importante, porque la Selección sigue sin mostrar un fútbol que ilusione a alguien.
Seamos fríos, este grupo es demasiado fácil para los aztecas a pesar de que El Vasco diga que la garra de los Checos es peligrosa.
No soy malinchista, soy realista, México juega a no perder y con escasos chispazos le ha ido bien en sus dos primeros partidos, pero esperen a que se topen con selecciones mas fuertes, quienes nos harán ver la realidad.
Ahorita ha utilizado a 22 elementos y solo le falta alinear a Guillermo Martínez, al “Tiloncito” Chavez, a Memo Ochoa y Carlos Acevedo, por no se sorprendan que en el siguiente duelo ante Chequia aparezcan en el arco Ochoa o Acevedo, el “Tiloncito” en el medio campo y el “Memote” en el ataque, ya sea de titular o de suplentes.
Con ellos Javier le cumple a todos los patrocinadores y permite que estos jugadores san vistos por algún club de jerarquía.
A México le conviene salir en primer lugar de grupo y así jugar con un mejor tercer lugar de otra zona.
Hasta ahorita el individualismo y la fortuna los tiene con dos triunfos pero que nadie se engañe, los tricolores ni por asomo traen el fútbol coordinado que muestra Canadá o Estados Unidos, sus socios de la Concacaf.
Tiempo al tiempo y espero que Dios, Zeus, Thor, Ala, Buda, Mahoma, Tláloc o el líder espiritual que ustedes profesen nos ayude a avanzar mas allá del famoso quinto juego.
Me falta agregar la vulgaridad que representa Aguirre en el banquillo, se la pasa encabronado por todo: con sus jugadores, con los árbitros, con los contrarios, con su banca, con los baloneros, con los guardias… en serio que da vergüenza ese pelado.
Tiene nivel de ruletero… con el perdón que merecen los ruleteros.


