Cuando practicamos el running, aunque disfrutamos mucho de la soledad que nos pueden ofrecer las distancias largas o algún otro entrenamiento, también es cierto que nos agrada bastante el compartir esta actividad con algunos compañeros que tengan más o menos los mismos objetivos.
Por ejemplo, entrenar para alguna carrera en particular, alcanzar alguna distancia, buscar mejorar cierta marca o simplemente por el hecho de convivir, buscamos esa interacción con más corredores, lo cual es normal debido a nuestra naturaleza social.
Pero más allá de eso correr en grupo, es bastante beneficioso, por varias razones. Por ejemplo, cuando estamos iniciando en este deporte y nos cuesta aún mantener el compromiso de entrenar con cierta frecuencia a determinada hora, el haber acordado con alguien más, hará que nos levantamos de la cama sin poner excusas.
Algo que recuerdo mucho de mis inicios es como en el club donde me formé como corredora, y con el que siempre estaré agradecida, Gusanito Runners, me enseñaron entre tantas cosas, a perderle el miedo a madrugar, porque en ese grupo si que madrugan para correr, y fue algo que se quedó ya conmigo.
También en ese gran equipo de corredores me sentí motivada a ir cada vez por distancias más largas, aquellas que jamás imaginé llegar correr, me asustaba mucho, no lo niego, cada sábado que llegaba con una nueva meta a conseguir, pero ya empezando a correr, los compañeros con los que iba no me dejaban que me rindiera y me jalaban hasta terminarla.
Gracias al grupo fue como me animé a correr un maratón, porque cuando llegué ahí, lo único que yo buscaba era correr para hacer ejercicio, bajar de peso y tener una condición física aceptable, veía a los maratonistas del equipo que eran prácticamente todos, y pensaba en cómo hacían para correr tanto y hacerlo parecer tan fácil, ni pensar que algún día yo podría hacerlo.
Pero una vez que tome la decisión de hacerlo, me sentí fuertemente apoyada por ellos, los entrenamientos se fueron poniendo más difíciles y para mí eran todo un reto, en todos los sentidos, sin embargo, con el soporte que tenía en el equipo pude llegar a completar mi primer maratón.
Definitivamente reconozco que sin el empuje que me dio el grupo en ese momento hubiera sido para mi muy difícil logarlo, y corriendo sola quizá jamás hubiera llegado a desear correr un maratón, no digo que alguien no pueda lograrlo solo, pero en equipo las cosas se vuelven mucho más fáciles, no tengo ninguna duda de ello.
Otro beneficio que es muy palpable al correr en grupo, y el cual he experimentado en carne propia, es cómo correr acompañado hace que te esfuerces por mejorar el ritmo de carrera, por ejemplo, aguantarle el paso a un grupo que va ligeramente más rápido que tú hará que poco a poco este te parezca más cómodo, y consigas de esta forma hacerlo tuyo, y de ahí hasta donde quieras llegar, según tus objetivos personales, porque siempre habrá alguien que corra más rápido que uno.
Además todo esto, algo que no debemos olvidar y vale bastante la pena acerca de correr en grupo, son lazos que creas con estos compañeros, algunos se vuelven nuestros maestros, algunos más se vuelven amigos, y otros tantos casi hermanos, pero todos dejan algo ellos en nuestro andar por este camino.


