Pocas veces un árbitro tuvo en vilo así a la afición de Rayados, en más de siete décadas de historia. Durante más de dos minutos, los casi 40 mil aficionados en el BBVA y otros miles en sus hogares, intentaban interpretar el menor gesto de Adonai Escobedo, mientras se comunicaba con los hombres del VAR.
El reloj marcaba el minuto 88 cuando estalló de júbilo la nación rayada en las tribunas, y Rogelio Funes Mori explotó en carrera para festejar con la afición, mientras el resto de sus compañeros se abrazaban.
Los brazos del árbitro dibujando la pantalla del VAR y después apuntando hacia el centro del campo, eran los culpables de tal estallido de euforia.
Al 85’, Funes Mori había empujado a las redes un balón que le sirvió Kranevitter desde la derecha, en el área, tras un tiro libre cobrado por Sebastián Vegas.
En primera instancia, el árbitro Escobedo lo anuló por fuera de lugar, pero tras la revisión, que pareció durar un siglo, dio por bueno el gol, que representó el 2-0 para los Rayados, que era el 3-0 en el global, ante el Cruz Azul, que prácticamente los ponía en la fase Semifinal del Apertura 2022.
En el 93’, Jesús Gallardo selló el pase a la siguiente fase, cuando remató de aire un servicio desde la derecha, para vencer a Jesús Corona y establecer el 3-0.
La euforia hizo olvidar que los Rayados caminaron junto a la cornisa durante gran parte del partido, pero la estrella de Víctor Manuel Vucetich evitó que se cayeran, porque la Máquina estrelló dos balones en los postes, y su portero Estaban Andrada volvió a salir en una prodigiosa, avalando la decisión de darle la titularidad en la primera parte del torneo, sobre el canterano Luis “Mochis” Cárdenas.
Los Rayados se habían adelantado en el marcador al minuto 20, cuando Germán Berterame remató de cabeza, un tiro de esquina cobrado por “Ponchito” González.
Un poco antes, Corona había evitado el gol en contra al sacar con una gran atajada un cabezazo de Héctor Moreno, que venía picando. En ese lapso, Romero tiró afuera un balón que le quedó a modo para batir a Andrada, en un contragolpe.
Luego Pizarro estuvo cerca del 2-0, pero su tiro cruzado pasó afuera por muy poco. Más tarde, Charly Rodríguez cabeceó sin marca al cuerpo de Andrada, y antes de irse al descanso, Andrada brilló al desviar al travesaño un balón que intentó despejar Rodrigo Aguirre, en un tiro de esquina, que iba a ser autogol.
La pelota pegó por muy poco afuera de la raya. En el segundo tiempo, la Máquina se adueñó del balón, pero apareció Andrada, quien apagó el fuego al atajar un mano a mano con Antuna.
Antes había desviado remates peligrosos de Romero y Escoboza, mientras un cabezazo de Estrada pasó rozando el poste albiazul. Y al 80’, Rotondi estrelló un balón en el poste.
Al 65’, Vuce hizo tres cambios para retomar el control y evitar así una catástrofe, enviando a Kranevitter, por Romo, a hacer mancuerna con Celso Ortiz, en la recuperación.
También ingresaron Maxi Meza por Pizarro y Funes Mori por Rodrigo Aguirre, y después, Erik Aguirre sustituyó a Berterame y Montes a Vegas
Por un momento, el Monterrey defendió con una línea de cinco clavada, corriendo riesgos, pero preparando el contragolpe.
Y ¡Uff!, le salió al Monterrey, porque sobre el final dio dos golpes secos, para terminar con un 3-0.
Caminó Rayados por la cornisa, sí, pero esa historia ya la hemos visto antes con “Vuce” en Liguillas. No sería raro que de esa forma avance hasta la Final, pero sufriendo… y mucho.


