Casandra en griego antiguo significa “la que enreda a los hombres” o “hermana de los hombres”, pero su fama viene de la mitología, que la lleva al sitio privilegiado de tener el don de la profecía, el cual le fue dado por un pacto a través de un encuentro carnal con Apolo, de quien era sacerdotisa.
Sin embargo, una vez instalada en los arcanos de la adivinación, ella rechazó el amor del dios y éste, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca: sí, seguiría teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos.
Así es que, tiempo después, ante su anuncio repetido de la inminente caída de Troya, nadie dio crédito a sus vaticinios, hasta que, comprobado el engaño con el enorme caballo de Troya que utilizaron los aqueos para entrar a la ciudad fortificada de sus enemigos, la mujer, junto con Laocoonte, fueron los únicos que acertaron a su predicción.
Casandra, pues, es sinónimo de adivina. No importa que Apolo la haya maldecido por no haber aceptado ser su consorte.
Ella, considerada también loca por su familia, o incomprendida y, según otras versiones encerrada en su casa, hizo lo que quiso con su don tan especial, a pesar de la ira de su dios y del juicio de los suyos sobre su capacidad de previsión al otear el futuro.
Y de esa herencia cultural, nacen los adivinos que ahora enganchan a las personas que anhelan saber qué les espera con el paso del tiempo y dan lugar, en el deporte principalmente, a los pronósticos de las competencias, sobre todo en los deportes de masas.
Así, tenemos a Casandra revivida en las apuestas en torno a tal o cual resultado, con miras a entretenerse con la “suerte” y, no se diga, con miras a ganar dinero o un buen premio si se le atina a la diversidad de alternativas.
Y como el futbol soccer o el americano en estas fechas son los que más venden, pues sobran las apuestas acerca de quién ganará el Super Bowl en Arizona el 12 de febrero o quién será el campeón de la Liga MX en el actual torneo.
Claro que hay muchos neófitos que sin conocer las combinaciones posibles y comportamiento en el emparrillado de los equipos contendientes o de las escuadras en las canchas del soccer, anticipan sus pronósticos al “ahí se va”, mientras que los conocedores se portan más juiciosos y fundan su vaticinio en argumentos sólidos y no solo en antecedentes o supuestos por las estadísticas de sus favoritos.
Por tanto, a las primeras de cambio ya hay para algunos que se inclinan por dar como ganador del Super Tazón a las Águilas de Filadelfia, provocando la respuesta de los que le van a los 49 de San Francisco, mientras que las apuestas entre los seguidores de los Bengalíes y los Jefes anticipan que uno de los dos recibirá los máximos honores el 12 de febrero en el estadio de Arizona.
Y si hablamos de la liga MX de futbol soccer los “conocedores” dan por hecho que nadie podrá derrumbar de la Final a los Tigres y Rayados o a Rayados y Tigres, tomando en cuenta el poderío económico de ambos clubes que les vuelve superiores por la calidad y eficiencia de sus jugadores de alto nivel competitivo, en tanto que otros “expertos” reconocen como futuros finalistas al Pachuca de Almada, así como al América y Cruz Azul por la fortaleza de sus cuadros y porque son potencias en lo financiero y en lo deportivo que acosumbran brindar un cierre de torneo que los hace temibles a la hora buena.
Sin embargo, ya sabemos que los que asumen el papel de “Casandra” en este tipo de eventos, muchas veces se topan con un “caballo negro” que se cuela a los sitios privilegiados y termina por dejar con un palmo de narices a los que le negaban méritos en su afán de llevar la copa a sus vitrinas.
Asimismo, hay que tomar en cuenta que en la máxima categoría de nuestro deporte de masas es fácil equivocar el vaticinio, por las facilidades que tienen los más rezagados en la tabla de posiciones de calificar en el último momento y dar un golpe de suerte.
Pero por lo pronto hay que subrayar el atrevimiento de los “Casandra” que creen que no habrá quien supere a Tigres y Rayados o a Rayados y Tigres, en el orden que a cada cual le late que será cumplido su pronóstico.


