Tigres se ve diferente.
Hace días, tras derrotar al Seattle Sonders en el partido de Ida, el brasileño Rómulo Zwarg dijo unas palabras que podrían representar una pista de una transformación interna del equipo.
Rómulo dijo que se habían estado juntando los jugadores para hablar.
“Estamos teniendo muchas charlas, allá en Tigres, muchas reuniones, arreglando cosas de nosotros creíamos que era importante hablar entre nosotros para volver a la confianza de todos”.
Ante Chivas se notó un equipo con una actitud diferente, más cercano al Tigres intenso, solidario que llegó hasta la Final en el Apertura 2025, que el equipo de este torneo, desconfiado, a medio gas, que suma seis derrotas.
No fue casualidad que le pegaran 4-1 al Guadalajara, líder del torneo y equipo que mejor ha jugado en el torneo.
Y después, pese a perder 3-1, en la Vuelta, avanzaron a la Semifinal de la Copa de Campeones de la Concacaf con global de 3-3, gracias al gol de visitante.
Es cierto, estuvieron a nada de ser eliminados, al perder la ventaja de 2 goles con la que llegaron al duelo de Vuelta, pero, como haya sido, aguantaron a pie de firme para mantener la ventaja.
Quedan tres partidos de la fase regular, en los que el equipo dirigido por Guido Pizarro intentará mantenerse en zona de Liguilla.
Ahora enfrentarán al Nashville de la MLS por el pase a la Semifinal, el martes de 28 de abril, de visita, y luego el 5 de mayo en el Estadio Universitario.
El decirse las cosas de frente, el unirse a través de charlas, acabar con las diferencias que pudiera haber, todo eso puede transformar a un equipo en su interior y proyectarlo en el terreno de juego.
De estar al borde del naufragio, ahora Tigres podría tenar más vida que nunca para ir por el título de la Liga y de la Concacaf.
Dependerá de ellos.


