La traducción del latín al español sería más o menos así, “Los cobardes no van a la guerra”, pero mi estimado lector, usted puede darle la connotación que a le agrade, ¿la más popular? Ya la sabe.
Tras un primer tiempo que podemos calificar de tranquilo, de estudio, aunque no había nada que estudiarse, el seleccionado inglés se pone en ventaja 1-0 desde el minuto 55, sin imaginarse que a partir de ese gol, se les vendría el mundo encima .
Al tal Tuchel, Tuchil, Tuchol, o como se diga, se le hizo bolas el engrudo y la orden fue, “Pa’tras los filderes” y en su pecado, llevó su penitencia. Argentina, no lo perdonó.
Cae el gol inglés y todos para atrás, sin tomar en cuenta que faltaban 30 minutos, más la compensación y ese tiempo era lo que esperaba Argentina ”pa’charles los perros encima” y a partir del minuto 56 de tiempo corrido fue machacar, machacar, machacar, hasta que el ostióh se abrió y… “bye bye, England”.
No soy técnico de futbol (gracias a Dios), pero leyendo a muchos técnicos de selecciones mundialistas o equipos de primer nivel, coinciden conmigo (¡ah loco!), que a Don Tuchel, Tuchil, Tuchol, o como se diga, se le hizo bolas el engrudo.
Y apareció el equipo canchero, de barrio, más astuto que un venado lampareado, difícil de sorprender, colmilludo, que sabe manejar los tiempos (más de 30 minutos era un tiempal para ellos), que aceleraba cuando quería y enfriaba el partido cuando le convenía, fingían faltas , protestaban otras, en fin, “sacaron el colmillo largo y retorcido” sabían cómo se juega en estas instancias.
Centros, centros, mas centros al área inglesa, hizo que el rival se metiera en su área de penal y dejara libre la zona de tiro a la portería desde los 16.50 (área de penal) y desde ahí, un tiro colocado de Enzo Fernández , abrió la puerta para la faena final; y ésta llegó al minuto 92, cuando Lautaro Martínez, un killer del área, remató a placer un centro de Messi y… gracias Inglaterra por participar.
Si quiere ver jugar a suplentes, vea el partido por el tercero y cuarto lugar y disfrútelo.
Nos vemos en La Final y lo comentamos.


