¿Dónde estabas aquel 21 de junio?

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La tarde ardía, como hoy 40 años después, aquel 21 de junio de 1986. Y el Estadio Universitario era el escenario de un partido que cuatro décadas después no se ha terminado de jugar.

Nunca ha estado la Selección Mexicana tan cerca de alcanzar un pase a la Semifinal como ese día ante Alemania. Los hubiera se suceden unos tras otros.

Ha sido el Mundial de la “Abuelomanía”, de la “Chiquitibum”, de la “Ola” mexicana, del “Gol del siglo”, de la “Mano de Dios”, del “barrilete cósmico”, de los hooligans.

Del gol de Francisco Javier “El Abuelo” Cruz anulado esa tarde y que posiblemente le hubiera dado a México el pase a la Semifinal.

Han pasado 40 años y “El Abuelo” piensa aún que el árbitro Jesús Díaz Palacio debió haberlo dado por bueno. Algunos jugadores piensan que la falta marcada a Raúl Servín por derribar al jugador alemán fue accidental.

Cuatro décadas en las que Díaz Palacios en Colombia aún vive con cierta inquietud por sentir que todo un país sigue culpándolo por haber hecho su trabajo correctamente, en lugar de analizar por qué México dejó escapar un partido donde tuvo la victoria al alcance de la mano.

Durante cuatro décadas el árbitro regio Humberto Sierra Benavides, entonces integrante de la delegación que apoyó a la tripleta que sancionó ese duelo, ha conservado uno de los balones con los que se jugó el México-Alemania, regalo de Díaz Palacio.

El partido de las mil y una historias en la cancha, en las tribunas y en las casas de todos aquellos que veían el partido por televisión o lo escuchaban por radio, la tecnología al alcance en aquella época.

Jesús Carvajal, hoy reportero de El Norte, jugaba una cascarita con sus amigos de la infancia en plena Avenida Fidel Velázquez, desierta porque todo mundo estaba resguardado en casa siguiendo el partido. Mientras jugaban se imaginaban lo que sucedía, guiados por los gritos de la gente, que salían del Estadio Universitario, y que llegaban hasta ahí por la cercanía.

Pedro García, hoy reportero de El Horizonte, era recogebalones ese día del partido, Elsa Hernández y Lorena Morales acudieron a las tribunas a apoyar al equipo mexicano, y conservan una foto de ese día, y una entrañable amistad.

Yo y mi familia esperábamos a terminar de ver el partido por televisión para salir rumbo al XV años de mi prima Deyanira.

Hoy 21 de junio hace 40 años. Parece tan rápido, pero ha pasado tanto tiempo. La vida ha querido que 40 años después México vuelva a recibir otra Copa del Mundo, y quizá, como hace cuatro décadas, Monterrey vuelva a ser sede de jornadas históricas.

¿Se jugará aquí el Brasil-Holanda o el Marruecos-Holanda?

Por lo pronto, quedará para siempre en la historia de las Copas del Mundo el dato que aquí Japón y Túnez jugaron el partido mil un 20 de junio del 2026.

¿Y tú, qué hiciste el 21 de junio de 1986?

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