El Mundial se adelantó para México. Aunque digan que serán juegos de relleno para un evento de enormes proporciones, la repesca clasificatoria, ya será parte de la Copa del Mundo, en forma de una etapa previa para ir avanzando y conformar la nómina de convocados. Serán los que reñirán a muerte por el premio del trofeo de oro, desde que suene el silbatazo inicial de inauguración el jueves 11 de junio del 2026 en el Estadio Azteca, donde el Tri enfrentará a un rival aún por definir.
La Copa del Mundo T-MEC del año próximo será escenificada por vez primera en tres países: Canadá, Estados Unidos y México. A nuestro país le corresponderán cuatro juegos del repechaje entre países aún indefinidos. Habrá dos en el Estadio BBVA de Monterrey y otros dos el Akron de Guadalajara.
Está en disputa el último par de boletos para la gran fiesta. Los partidos serán en marzo, en la última etapa de la clasificación para cerrar, en definitiva, la lista de los 48 equipos participantes de las seis confederaciones del orbe.
En la repesca mexicana, es necesario aclarar, van los que se quieren subir al último vagón del tren, porque en las eliminatorias lograron el peor desempeño. El del 2026 será un certamen generoso y consecuente, pues irá una cuarta parte del total de afiliados de la Federación Internacional de Futbol Asociación, que hasta este segundo semestre del año tiene 211 miembros.
No se debe esperar que las visitantes sean selecciones atractivas, pues se están jugando el pase los seis menos malos de toda la larga criba de selecciones.
Esta etapa final de la eliminatoria se dará de la siguiente forma: se entregarán para la repesca seis pases, dos para la Concacaf por ser la confederación anfitriona, y uno para cada una de las regiones de África, Asia, Sudamérica y Oceanía. La UEFA europea no fue incluida por ser la que cuenta con más equipos ya anotados en el certamen.
Los únicos que hasta ahora están confirmados en el minitorneo son los abanderados de Ecuador y Nueva Caledonia.
De la sexteta se elegirán a los cuatro peores, que se dividirán en dos juegos de semifinales. Los ganadores se enfrentarán a los dos mejores de esta etapa, que ya los están esperando en sendos partidos finales. Los ganadores en sus respectivas llaves, ocuparán los asientos 47 y 48 del torneo.
No hay que esperar mayor espectacularidad en los juegos. Por ejemplo, Nueva Caledonia, enlistado en el repechaje, es un sistema de islas en el Pacífico Sur, de definición ambigua, bajo protección francesa, pero que no se considera país o protectorado. La ONU lo llama territorio no autónomo. Nunca ha clasificado a una Copa del Mundo.
Lo mismo pasará con los representantes de las otras confederaciones, que enviarán a sus delegados que recibirán premios de consolación, para que se disputen alguno de los cupos forzados para llenar esta nueva cuota de equipos. Es un misterio el éxito que tendrá este formato que se estrenará en esta competencia, con 104 partidos, una cantidad descomunal, aunque repartida entre tres naciones de la región del norte de América.
En lo personal la repesca sí me emociona. Me hace sentir ya el ambiente mundialista y festejaré estar en alguno de esos partidos, donde presenciaré el desempeño de elencos de países remotos y desconocidos, que me mostrarán como es el futbol en enclaves distantes a los que difícilmente algún día acudiré.


