La presión que ha ocasionado Tigres al equipo del Monterrey en los últimos años ha generado que el equipo albiazul haya gastado mas de 13 millones de euros en refuerzos de calidad europea, las famosas bombas rayadas aún siguen almacenadas, sin accionar solo estáticas, no hay movimiento no hay explosión, no existe la sorpresa rayada.
“Tienen miedo, los Tigres tienen miedo“… es el cántico de las barras rayadas hacia la afición felina, pero después de varias jornadas con un buen accionar del Monterrey, todo parecía indicar que los Rayados se llevarían el clásico numero 133, pero lo único que se llevó la Pandilla fue una goleada por parte del equipo de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
La escuadra felina sabe a lo que se juega en el campeonato mexicano, sabe que en nuestro torneo doméstico no es importante llegar al liderato desde la jornada uno, más bien sabe cómo llegar en el momento justo; pues el equipo felino puede bajar las revoluciones de su accionar en el campo por varias jornadas del campeonato nacional y apretar en las jornadas importantes. Los Tigres saben perfectamente cuándo acelerar en los partidos de liguilla y definitivamente en los clásicos como el del pasado sábado.
Este fin de semana los Tigres hicieron el juego fácil, cortando los circuitos a los jugadores claves del Monterrey como Jordi Cortizo y Maxi Meza, aunque las llamadas “bombas” rayadas Sergio Canales y Jesús Corona simplemente no aparecieron.
La línea de cinco con la que jugaron los auriazules sorprendió a la “aplanadora rayada” y aunque muchos dirán que Tigres jugó con una alineación precavida, lo cierto es que dicha formación es totalmente ofensiva, al tener a sus laterales convertidos en carrileros, generando de esa manera varias opciones de gol, igualmente el uso del pressing al frente por parte de los felinos ocasionaron varios errores por parte de la saga del Monterrey, provocando los goles como el segundo, por vía del penal.
Las bombas sí estallaron en Ciudad Universitaria, fueron los jugadores que llevan años en los Tigres, los que rindieron nuevamente y no por su avanzada edad sino su calidad y experiencia, destacándose los jugadores como Nahuel, Pizarro, Aquino, Quiñones, Carioca y Gignac.
Sin olvidar a uno de los niños héroes felinos como Córdova, quien pareciera “frío” dentro de la cancha, pero la calidad que tiene en sus botines y el sacrificio que tiene para recuperar la pelota debemos considerarlo de calidad europea.
La mezcla de experiencia y juventud de Tigres, le gano fácil a las “compras de pánico” de los Rayados, el 3-0 a favor de los Tigres en este clásico, es claro ejemplo de como hacer un cambio generacional inteligente por parte de su directiva.
Hoy el Monterrey está fuera de los puestos de liguilla y la presión ronda como las aves carroñeras a sus presas. Después de lo invertido en esta temporada por parte de los Rayados, es para que el equipo fuera considerado como obligado a ser campeón sí o sí, pero hoy en día los de La Pandilla están fuera de la liguilla y la presión para su presidente José Antonio “Tato” Noriega está más fuerte que nunca.
Si el Monterrey está buscando ser uno de los equipos grandes en el futbol mexicano, tiene que empezar por ser el “Grande” de Nuevo León, pero todos sabemos que este puesto es de los Tigres y todo indica que para quitarles ese trono pasarán varias temporadas.


