La figura de Martin Luther King presente en el Mundial

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Desde Atlanta

La capital del estado de Georgia es conocida por ser la sede de la empresa Coca Cola y la cadena de noticias local CNN, fundada por Ted Turner en 1980. La historia, sin duda, está ligada a hechos que no tuvieron vinculación con estas empresas, sino con un hombre que marcó la historia de los Estados Unidos.

La ciudad fue el lugar donde nació y predicó Martin Luther King, activista por los derechos civiles y ministro bautista que fue un líder destacado de ese movimiento desde 1955 hasta su asesinato, en 1968. Su color de piel negra lo llevó a impulsar la equidad por las personas de esa raza en este país, mediante el uso de la resistencia no violenta y desobediencia contra las leyes de discriminación legalizada, que afectaban principalmente a los afroamericanos.

Las veredas de la calle Boulevard NE son sinónimo de la vida de King. El Parque Memorial se ubica sobre uno de los laterales, y tiene plaquetas con mensajes ofrecidos por él durante sus años de lucha, rodeado de césped y flores que acompañan cada objeto. La iglesia donde predicaba está dentro de la misma plaza, con la estructura similar a las de esas décadas.

La obra más impactante dista a 30 metros de la parroquia, y es la imagen de Kunta Kinte sosteniendo a su hijo durante el bautismo. Kinte fue un personaje ficticio de la novela Raíces, de 1976. La misma es la saga de una familia estadounidense del autor local Alex Haley, y se basó en relatos de tradición oral familiar sobre uno de los ancestros de Haley: un hombre de Gambia que nació alrededor de 1767, fue esclavizado y llevado a América, donde murió alrededor de 1822. Haley afirmó luego que su relato de la vida de Kinte en la serie, es una mezcla de hechos reales y de ficción.

La escena cambia cuando se cruza el Boulevard, entre Irwin Street y Auburn Avenue, y se puede observar una fuente extensa con agua cristalina y grifos que accionan hacia arriba para darle más elegancia a la imagen. El Museo de Luther King está en una de las cabeceras, y se lo puede recorrer con facilidad. Las fotos, los trajes, los video, las escrituras y todo tipo de recuerdos permanecen ahí en un estado impecable. El icónico momento de la Marcha sobre Washington de 1963, donde pronunció su discurso “Tengo un sueño”, tiene un lugar destacado.

Su esposa y sus hijos también aparecen acompañando a Luther King en sus manifestaciones, sobre todo en una de Selma a Montgomery durante el movimiento por el derecho al voto de la primera ciudad texana, en 1965.

El barrio está ambientado para las visitas turísticas, y cuando se cruza Auburn Avenue y se camina 50 metros, se llega a la puerta de la casa donde transcurrió su infancia. El lugar está cerrado ya que se están realizando reformas, y sólo se puede observar el interior desde las ventanas. El hogar de dos plantas mantiene los detalles de época, y no se permite modificar la distribución de los objetos a la vista.

King y sus dos hermanos leían la Biblia en voz alta en ese lugar, como les había indicado su padre. La abuela Jennie, a quien él llamaba cariñosamente “mamá”, les contaba después de la cena historias animadas de la palabra de Dios.

La figura de King se agigantó aún más cuando recibió el Premio Nobel de la Paz en 1964, por combatir la desigualdad racial mediante la resistencia no violenta. El planeaba una ocupación nacional de Washington, que se llamaría la “Campaña de los pobres”, cuando fue asesinado el 4 de abril en Memphis, Tennessee. James Earl Ray fue declarado culpable del asesinato, aunque este sigue siendo objeto de teorías conspirativas. La muerte de King provocó disturbios en ciudades de este país.

La Selección Argentina no tiene ningún tipo de relación con esta persona que ingresó en los anales del planeta, pero por unos instantes envolvió al equipo en esta Copa del Mundo.

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