Para nadie es un secreto que una de las herramientas que están cambiando el mundo es la inteligencia artificial.
Y no se trata solamente de entrar a ChatGPT, Deepseek o cualquier otra opción disponible en cualquier dispositivo; es usar las distintas herramientas que ofrece para la descarga y procesamiento de datos, un proceso un poco más complicado pero que ofrece resultados sorprendentes.
Recientemente me di a la tarea de utilizar recursos como Pavuk AI, Open AI, Perplexity y la base de datos de Google, para buscar y descargar las opiniones de los aficionados de Tigres en redes sociales respecto a la decisión de la directiva del equipo de otorgar el retirado número 7 de Jerónimo Barbadillo al “sabor del mes”, Ángel Correa.
Ya con esta enorme base de datos, pude solicitar a la IA que analizara opiniones a favor, en contra, rango de edades de los que estaban de acuerdo y los que no, cuáles eran los principales argumentos que esgrimían, etcétera.
Lo que me encontré me sorprendió… y mucho.
Y es que, al analizar la información, caí en la cuenta de que la mayor parte de los columnistas que estamos fustigando a la directiva de Tigres por la decisión somos minoría y no representamos la voz de la mayor parte de los aficionados.
O sea, que nuestras opiniones (tengamos o no la razón) van en contra del sentimiento del aficionado universitario que, en términos generales, no ve un problema en sacar del retiro el mítico número 7.
Van apenas algunos apuntes de lo mucho que encontré para que entiendan lo que quiero decirles.
En las publicaciones del Club Tigres en Instagram, Facebook y Twitter sobre la entrega del legendario número 7, quienes se muestran a favor son seguidores jóvenes y adultos de 18 a 35 años, muchos de los cuales ven la llegada de Correa como emocionante y un paso para renovar la historia del club.
Estos aficionados consideran a la contratación un ídolo potencial y celebran que Barbadillo haya autorizado personalmente el uso del dorsal, interpretándose como un acto de confianza hacia el nuevo fichaje y la continuidad de la leyenda.
Hay mensajes como “la historia se sigue escribiendo” y una bienvenida entusiasta a Correa como portador del número 7.
Además, están los aficionados de 30 a 45 años que aceptan la decisión con la condición de que Correa rinda al nivel histórico del “Patrulla” y aporte títulos al club. Piden “superar lo hecho por el ídolo”.
En cambio, los que están en contra de la idea son hinchas mayores de 45 años y generaciones que vieron jugar a Barbadillo; quienes se muestran nostálgicos y, en algunos casos, en desacuerdo, argumentando que el número debía permanecer retirado por respeto a la historia y legado del club.
Estas personas se preguntan si Correa podrá estar a la altura del ícono y mencionan que existen otros jugadores históricos a quienes “debió cederse antes”, por ejemplo André-Pierre Gignac.
El análisis de los datos arrojó que el consenso es que la decisión de Barbadillo de entregar personalmente el dorsal a Correa suavizó las críticas, aunque no disipó totalmente el debate, especialmente entre las generaciones que vivieron el auge del ídolo peruano.
Quizás quien esté leyendo esta entrega comparta mi sorpresa con los resultados del análisis de los datos, pues aunque los argumentos de historia, tradición y legado son muy fuertes, no parecen importarle a los nuevos aficionados que no solo son mayoría, sino que están conformes con la idea.
Esto me ha servido de lección para, aprovechando las herramientas que ya tenemos a la mano, conocer cuál es la verdadera opinión de la gente en temas tanto grandes como pequeños.


