Seamos honestos, Nico Ibáñez es muy buen centro delantero y ya fue campeón goleador con el Pachuca, pero a mi no me gusta hacer leña del árbol caído porque en esta vida todo se regresa en karma, por eso iré con mucho cuidado.
Nicolás no se hizo malo de la noche a la mañana, muchas cosas en su entorno lo están limitando, o más bien presionando; él está siendo apoyado por el DT Veljko Paunović, quien le ha dado minutos importantes de titular, pero trae la pólvora mojada.
Yo no soy psicólogo pero intuyo que por ahí viene el problema. Su mentalidad está afectada con presión, estrés, agobio, frustración , desesperación, etc.
La presión llega por tener que llenar los botines de un gigante que es André Pierre Gignac, y Nico está enterado que fue designado a ser su heredero en ese puesto.
Estrés, cuando pasan los minutos y el gol no le cae, lo hace acelerarse y caer en malos movimientos dentro del área, y precipitarse en sus decisiones.
Agobio, quieras o no, los incomparables en el Volcán se dejan escuchar cuando falla las oportunidades y eso lo desespera, pese a que cuando sale de cambio un gran sector lo apoya con aplausos.
Frustración, cuando se mira en la tele en repetición se da cuanta que sus decisiones no fueron las adecuadas e intentar definir el pase a las redes de una manera equivocada.
Desesperación, llegar a la banca después de tantos minutos de ser titular y ver que tu relevo, léase Juan Pablo Vigón a la primera oportunidad la manda a guardar en las redes, eso lo mata.
En mi columna anterior escribí que Vigón tiene mucha suerte, pero tiene a su favor que no está presionado o desesperado, y sus movimientos en el área son inteligentes; no es centro delantero, pero sabemos que Dios lo quiere mucho y la afición ¡ni se diga!
NICO, LANZATE CON JOHN MILTON.
Deseamos que sea el real sucesor de Gignac, que se ponga las pilas y que se regale una arreglada con ese gran mentalista. Quizá sea la solución a su problema.
Ahora que todos en el estadio pedirán al unísono que entre Vigón a solucionar el tinglado, que no se desesperes. El gol te llegará pero Nico también tiene que poner de tu parte. Dice el creador: “Ayúdate que yo te ayudaré”.
Muchas gracias por la gentileza de su atención y reciban un cordial saludo desde la Ciudad de las Montañas que, por cierto, en este viernes 14 hace un frío que me cala hasta el tuétano de los huesos.


