El bicampeonato del Toluca ha brindado un poco de aire fresco al torneo mexicano.
El equipo de Antonio Mohamed basa su poderío en el juego de conjunto y no en las figuras. Los Diablos contratan de acuerdo a las necesidades del sistema de juego.
Hasta hace poco parecía establecerse una hegemonía de los equipos con nóminas más altas, es decir donde América, Rayados y Tigres empezaban a tomar distancia respecto al resto de los equipos.
Todo indicaba que esa distancia crecería cada más, por lo que los títulos empezarían a repartirse entre ellos, algo que aún no está totalmente descartado para los próximos años.
Pero al menos está demostrado que tener el poderío económico para contratar no es lo único que puede prevalecer en la búsqueda de los campeonatos.
Así que, el resto de los equipos, también pueden aspirar a colocarse con una corona, si cuentan con directivos que sepan contratar, armar planteles y poner las condiciones para una adecuada gestión del cuerpo técnico.
Así, hoy el Toluca se presenta esta noche en el Estadio Universitario para reeditar la Final del Apertura 2026, ante los Tigres, una de las mejores de todos los tiempos, que se definió tras ejecutarse 12 penales.
Hoy puede ser un buen platillo futbolístico en el Uni.
Queda como reflexión qué debe hacer la Liga MX para que sea un torneo más parejo y que la mayoría de los equipos aspire al título, no por debilidades, sino por igualdad de fuerzas.

