América recibirá el sábado a Toluca con la confianza de que el reglamento le favorece en caso de ganar por un gol de diferencia el sábado en la noche. Es decir, en el Azteca los de Televisa se pueden reponer del 2-1 que les asestaron los del Estado de México ayer miércoles, y llegar a la gran final de este torneo. Basta con agenciarse la victoria por 1-0, por ejemplo, pues el reglamento de competencia les favorece y con un empate global dejaría a los rojos llorando su suerte.
Así está estipulado desde un principio, y no hay vuelta de hoja. Injusto o no, está muy claro que por haber terminado en la punta de la tabla de posiciones, tiene esa ventaja en semifinales, aunque en el partido por el título ya no, y si aquí ocurriera la igualada inclusive después de los 30 minutos de tiempo extra, sería la serie de penaltis la alternativa para definir al nuevo monarca. Le guste o no le guste a la gente y sobre todo a muchos críticos de la prensa, ese es el acuerdo y América tratará de derrumbar las ilusiones de su rival este sábado con un golecito de más en el marcador, aunque ya se sabe que el poderío de sus futbolistas para atacar está en relación directa con su defensiva, al grado de que se espera un juego de más anotaciones a su favor.
No importa ya que haya inconformes con el gol que el VAR le anuló a Camilo Sanvezzo y se desaten las sospechas de favoritismo a los superlíderes del torneo. El fuera de lugar borró el 3-0 momentáneo que elevaría las esperanzas de Toluca de pelear por el título. Y tampoco importa que lamenten no haber mantenido el 2-0 los que apuestan por los de la capital del Estado de México u odian al América y desean que sucumba en sus aspiraciones campeoniles. Lo hecho, hecho está. Y hay que tejer la nueva historia de acuerdo con las circunstancias que se dieron ya. El sábado los protagonistas de la cancha tienen la palabra. Y ellos saben muy bien lo que marca el reglamento.
Mientras tanto, habrá que analizar, igualmente, la actuación de los Rayados de Monterrey contra los Tuzos de Pachuca este jueves en la noche, pues -asimismo, por el mismo reglamento- con un empate cobra aliento la fe de los seguidores de los albiazules de llegar a la gran final con otro empate en casa, por más que se juzgue como algo conformista. Reglamento es reglamento, y la mira de los que participan en este deporte-espectáculo-negocio en asirse a lo mínimo con tal de llevarse el trofeo y una tajada de billetes, si bien es cierto vale mucho más la hazaña si se consigue en buen lid, con la rúbrica de un sonoro marcador.
También hay que estar al tanto de lo que circula en el mundo del futbol mexicano, como lo es la designación del nuevo entrenador de Chivas de Guadalajara, o la reacción de Carlos Salcido en torno a las revelaciones que hizo Néstor de la Torre sobre la malhadada noticia de septiembre del 2010 cuando los seleccionados mexicanos metieron en Monterrey a su hotel a 24 chicas y un travesti con el que el entonces jugador de Tigres se enredó y luego fue objeto de un ruidoso escándalo. “El que se lleva, se aguanta”, fue la respuesta del ex futbolista, agregando que “él (De la Torre) también tiene cola que le pisen”, y hoy podría estallar la burbuja de tan inesperado agarrón.
Igualmente, es de llamar la atención la propuesta del que fuera goleador y seleccionado mexicano, Jared Borgueti, quien clama porque Martino deje su terquedad a un lado y convoque a Javier “Chicharito” Hernández para llevarlo con el tricolor al Mundial, porque, fuera de Raúl Jiménez antes de su lesión cerebral, pocos como el jugador de Los Ángeles en Estados Unidos, pueden rendir en la posición de atacante en Qatar, donde hacen falta goles si queremos que México llegue al quinto partido. Y todavía más: el ahora comentarista de ESPN no se cansa de insistir en llevar a cabo un buen programa de relaciones públicas con otra enorme figura de las canchas, Carlos Vela. con el fin de obtener su respuesta positiva para integrarlo al conjunto del entrenador argentino.

