América siendo América, Tigres sorprendiendo por ahora, León revitalizado con ese café colombiano gourmet, Pachuca que trajo elementos donde requería y así podemos seguir con el inicio de la Liga MX.
Rayados por su cuenta tiene una capacidad adquirida recientemente, me refiero a la época de Davino y Noriega, para autodestruirse cuando todo parece ir como viento en popa. Habiendo llegado a una final recientemente, con el Mundial de Clubes más ambicioso de la historia, así como el torneo de CONCACAF, Rayados parece haberse terminado el presupuesto antes de lo indicado, alguien cerró la llave de los dineros y pareciera que Monterrey no sabe o no quiere redondear un plantel de campeonato que trascienda.
No solo es la falta de visión para detectar que necesitaban delantera, porque compraron petardos baratos mientras ocupaban una bomba nuclear para detonar su ataque en momentos clave como una final, pero aunado, lo mal planeado del plantel, se le junta la bendita mala suerte, esa que parece venir de la famosa gallina enterrada en el estadio por los aficionados del otro equipo. Traen un central de jerarquía y se lesiona en horas, Lucas Ocampos lesionado al minuto de la final, Canales más solo que perro en refugio ante la evidente diferencia de calidad con sus compañeros, y ahora dependen de que Berterame no se siga lesionando para tener algo de gol, porque sus apuestas como Alvarado y de la Rosa tienen un pequeño defecto, no encuentran el arco regularmente, parecen más proyectos fantasiosos que planificación sólida.
Cuerpo técnico y directiva tendrán que encontrar la curvatura del círculo, porque el tiempo se viene encima y ya tienen resultados que pueden empezar a preocupar y despertar las alarmas en una institución que no esta acostumbrada a ganar, pero cuyos aficionados exigen como si así lo fuera, en gran parte por el trauma de tener un rival en el estado que tuvo su época de gloria que ha opacado los pocos logros del Monterrey.
Ahora al parecer Rayados irá por otro defensa, mientras la ofensiva está chata, y enfrente hay equipos con 2 o 3 delanteros de calidad, y ahora Tigres ante la lesión del francés, al parecer podría ir por otro delantero, por lo que ya quiero ver como la afición se come a su directiva mediáticamente.
En redes incluso hay periodistas y afición que han comenzado a dudar de la continuidad del cuerpo técnico, a ese nivel los movimientos telúricos por Guadalupe, donde la afición se ha convertido en influencer tóxica, el periodismo con su pan de cada día y el análisis brillando por su ausencia, mientras la directiva le llegan golpes de todos lados, unos de suerte y otros de mala planeación, por lo que se vienen días de tormenta, esperando que los jugadores tengan preparados sus paraguas para sortear en el campo los problemas del escritorio y grada.
Demichelis parece buena persona, de poca experiencia todavía, veremos si tiene lo necesario para ganar en un ambiente adverso, porque más allá de la final, la productividad en liga es baja, y como ha empezado, se le viene el ambiente encima en el momento más importante, justo cuando el club creía que estarían encaminados a logros importantes, parece se cae la casa con cimientos de arena, sobre todo cuando los logros son con goles, y por ahora, andan chatos, por los que permiten, y los que no hacen.
Semana doble para recargar pilas, solo con puntos se tranquiliza a los analistas como su servidor que desde un sillón, o redes sociales, importunamos con unas letras buscando respuestas ante las interrogantes del fútbol casero.
¡Saludos desde el sillón!


