Mucho jale, harta chamba, Chi Mai que sí, es la neta, y no, no somos zalameros, nada más lo que es, en la rendición de este segundo informe de gobierno municipal claro que la dama se quedará corta, puesto que no puede abarcar todo lo que se hizo, ni en tiempo, ni en espacio, no el que hay disponible para tal efecto.
Igual, como lo aquí tecleado, por más que lo digamos de carrerita, sólo por encimita, por supuesto que dejaremos muchas cosas fuera, quizá más de las que sí anotemos, en las que sí reparamos.
Becas para 27 mil mocosos de preescolar a Secundaria, 12 mil el primer año, 15 mil en este segundo, esta vez 74 mil mochilas y bien retacaditas de útiles para los in… fantes, nuestros niños.
Ni qué decir de 178 escuelas con su manita de gato o zarpazo de tigre, pues además de bardas, cercas perimetrales, aulas, techumbres, módulos de baños, se pusieron 40 subestaciones eléctricas y/o transformadores, miren ustedes que esos cuestan un aguacate.
Ni qué decir de los uniformes escolares, las becas especiales, deportivas y otras; la gasolina y los camiones para mover escolapios de la periferia a los escuelines del centro histórico.
Ya viene pintura exterior e interior para todas las escuelas públicas de educación básica en la ciudad, ¡Dijimos todas!
Premios de lanita a los profes y costeo de viajes a los chavales a competencias educativas y deportivas (ahí ya le paramos en educación, pese a que falta mucho).
Son 40 kilómetros de drenaje sanitario y 12 kilómetros de pluvial, cuando que los otros gobiernos, en los últimos 35 años (como bien lo dijo Carlitos Germán), hicieron pura progenitora, como quien dice, se clavaron lo de esos 52 kilómetros ¡Y muchos más!
Pues entre tubos, manos de chango, mano de obra, manoteos de lana y capiruchos mentales que se inventaron, se fueron al baño pues no hicieron ni madre, pero sí lo cobraron a lo desgraciado, los idems, anotaron obras a lo wey, puro jale “Gasparín”, trabajos “fantasmagóricos”, mismos que no existieron, o sea, puras chaquetas en el aire.
¿Ya vimos que en el último tormentón loco (lluvias inusuales, les dicen) el mugrerito se fue rapidito y no como antaño, que andábamos con el agua hasta las tepalhuanas por varios días?
Si, recordemos que durabamos hasta una semana, nuestras ñoras a pincel, cuando llevaban a las “bendis” a la escuela, regresaban todas mojadas del cigüeñal; y nosotros los machitos que íbamos a la chamba, antes de llegar a la parada del armatoste urbano, se nos humedecían los higos, porque todos traíamos el “ese” (el medio cuerpo de abajo) como en baño María.
¡Los socavones!, los chorro mil baches, zanjas, joyos, bujeros, pozos, chipotes, bordos, dobleces y demás protuberancias en las calles, han quedado subsanadas, lo dicen 990 cuadras de reencarpetado, más de 220 de pavimento y arriba de 170 de repavimento.
Si bien no todas las rúas y brechas del rancho -Roma no se hizo en un día- han quedado como nylons de princesas escandinavas, si van pintando como pompis de doncella tolteca, talladas con piedra pómez.
Miles de vacunados de Covid-19 ya perdimos la cuenta; tan solo de Virus del Papiloma Humano van 11 mil escuintles, para que nuestros gallitos no contaminen de VPH (posible cáncer cérvico uterino) a nuestras pollitas, porque hemos de saber que somos los machitos los que les pegamos el bicho gacho y fatal a las damitas, cuando juntos le ponemos Jorge a la “malacosa”, sucede porque de chavitos nos ponemos tiesos y las chavitas laxas, algo que irremediable ocurre, la canija naturaleza -y la calentura- tarde que temprano nos lo obligan.
Y ahora empieza una nueva etapa de vacunación de VPH, ahí se las pasamos al costo, para que anoten a sus chilpayates, que cada vacuna de esas, no baja de cinco milanesas de precio por dosis, pero que el gobierno burricipal las consigue de a grapa y se las brinda a todos, ahí nada más para que nuestra progenie no ande manchando la garra, ni ensuciando el apellido.
Son 78 millones de varos aterrizados en plazas y parques, que estaban del asco, abandonadas y destruidas, no servían ni como para jugar zoqueteadas.
Son 3 mil 400 millones de pesos aterrizados en obra pública, un mundo de lana, pachocha soñada que ni siquiera ciudades grandes la tienen, varias capitales de estado no invierten esa suma porque simplemente no tienen ese “camarón”, esa “langosta”, esa marmaja.
La lateral de la carretera Nacional, el bulevar Miraflores, trabajos en todos lados, vemos, la Monterrey, la Anzures, la Eva Sámano, la Guerrero, Madero, Lincoln, Héroes, Leandro Valle, de tocho morocho.
Y también cabe citar las ferias del empleo para darles jale a más de 5 mil cristianos, ni que decir, las más de 5 mil consultas médicas en las 8 clínicas UNE ubicadas en la periferia, llevar a médicos y enfermeras, allá donde está más necesitado el asunto, para la racita que no tiene ni IMSS, ni ISSSTE, ni como canijos hacerle cuando el crío se enferma o la guerrera de mil batallas se bajonea de salud, por tanta friega.
Rescate de los arroyos Alazana, El Coyote, ¡Y el Laguito Artificial!, que nos los demanda el CILA y los tratados internacionales, para no tirar toda la mizcua directamente al río Bravo.
Solo ese tema de desaparecer descargas, encausar colectores y sanear lo que nadie hizo, habla de cientos de millones de pesos, sí, cuesta ¡Un huevo y la mitad del otro! (ya ven ustedes qué caro está el producto de gallina).
Todo mundo ve el desarrollo económico, son como 230 los negocios que en el año se han aperturado (nos cae en el mero ejido de Los Tejocotes esa palabra mameluca), en este momento se erigen 77 plazas comerciales, cada una con tres a seis changarros como mínimo.
Se abre un negocio cada día (puras pizzas, alitas y jochos, corta greñas y de garras); y gracias a las ampliaciones de las factorías (así les dicen los pochos a esos jacalones de tortura y negrerismo) ya son 42 mil los trabajadores de las fábricas (pura carnita de maquila), cuando que siempre anduvo entre 19 mil y 21 mil obreros.
Ya hasta van a desaparecer 2 millones de relingos que se queman seguido en el centro de acopio de neumáticos inservibles, o sea, hasta los melones que compramos en la vulca del barrio y al mes tiramos en el monte o dejamos en la vía pública, el gobierno de la ciudad ya va a disponer de ellos, pero de manera final, todo porque nosotros no tuvimos la poquita mami de darle un fin pulcro y decente.
Aquí ya le vamos a parar a lo del segundo informe de gobierno de Carmen Lilia Cantú Rosas Villarreal, pero en la inteligencia de que hay muchísimo que no citamos, como el aliviane de chambas temporales creadas todos los días, la enseñanza de oficios y habilidades para la raza de todo el rancho, las medicinas obsequiadas, los apoyos al deporte, la cultura, las letras y el arte.
En fin, que nos cuelga ¡Y mucho! Pero ahorita no estamos para presumir lo nuestro, ni hablar de nosotros mismos, ni de nuestra gran capacidad…de memoria para recordar todo lo que se ha hecho en esta administración municipal.
Amigos lectores, que se les haga muy laaaaaaaaaargo el domingo, porque desgraciadamente siempre es el día más cortito para todos los que camellamos mucho.


