A una semana de cumplirse un año de la toma de protesta de Jaime Rodríguez Calderón como gobernador de Nuevo León, la gran incógnita es cuánto habrá subido su nivel de aprobación entre la población, pues en el segundo semestre la acción de la justicia contra Rodrigo Medina de la Cruz seguramente debió sumar a su favor.
En casi doce meses del primer gobierno independiente encabezado por “El Bronco”, se ha pasado la rasuradora a la obesa burocracia que existió con su antecesor; ahorrando más de mil millones de pesos de gasto público, y el Estado ha registrado el mayor crecimiento, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Pero no todo es miel sobre hojuelas. La población tenía sed de venganza, de ver cumplida la promesa de campaña de Rodríguez Calderón de meter a la cárcel a Medina de la Cruz, a su papá y a funcionarios de su gobierno quienes, según él, cometieron delitos con el manejo del erario.
Y cuando parecía que no pasaba nada, el 23 de junio un juez citó a declarar al ex mandatario acusado de desvío de recursos, a petición de la Subprocuraduría Anticorrupción que vio cómo sus pruebas se desvanecían poco a poco hasta ser exonerado de los delitos más graves: peculado y daño patrimonial.
Para continuar con el show mediático, Medina de la Cruz solamente se defenderá por el delito de uso indebido de funciones públicas, considerado como un gran fracaso para el subprocurador anticorrupción y su principal asesor: Ernesto Canales Santos y Aldo Fasci Zuazua, respectivamente.
Como consuelo restan secretarios y otros ex funcionarios de primero y segundo nivel que estuvieron involucrados en la compra y posterior venta de terrenos donde se encuentra instalada la planta automotriz sudcoreana Kia, en el municipio de Pesquería.
Con un Medina de la Cruz libre como el viento, el castigo a los responsables de la corrupción prometido por “El Bronco” no alcanzará a su antecesor.
Otras promesas como transparentar la adjudicación de contratos, así como ahorrarse mil millones de pesos anuales en publicidad en las tres televisoras privadas: Televisa Monterrey, TV Azteca y Multimedios, se han cumplido hasta la fecha. ¿Y mañana?
Sus intenciones de aspirar a la presidencia en 2018 son públicas, aunque cada vez habla menos al ser cuestionado por el poder legislativo de estar distraído de sus obligaciones. Y aprovecha cualquier foro para exponer sus logros, como pasó el 23 de septiembre pasado en la CDMX en un congreso de marketing político.
De otoño a otoño, de 2015 a 2016, si algo aprendió Rodríguez Calderón como gobernador de uno de los Estados mas importantes de México, es que los neoloneses así como dan mucho, también quitan en la misma proporción, como pasó con el PAN en 2003 y el PRI el año pasado.


