No hay ninguna duda para nadie la crisis interna y externa que sufre nuestro país, ayudado por nosotros mismos, que no le permitimos respirar y oxigenarse, agotadas por años las negociaciones con quienes la cerrazón les impide ver más allá de la nariz, se busca solamente el beneficio personal el medrar del presupuesto.
Nos olvidamos que ese presupuesto que se logra con la cooperación de la ciudadanía mexicana, no sólo los empresarios como ellos presumen, aquel que va a comprar su frijolito, la soda, alguna golosina, paga impuestos y proporcionalmente paga más que los ricos y poderosos.
El despilfarro en los partidos políticos empobrece aún más al país y si agregamos a los maestros paristas, que en mucho estoy con ellos, más no así en el desperdicio de su tiempo ni el de sus alumnos al no enseñar a nuestra niñez y juventudes mexicanas.
Ellos lo que debiesen es enseñar, tal parece que lo único que han aprendido sus alumnos es a perder el tiempo y no prepararse y realizar marchas, en esas dos últimas enseñanzas sacan cien lo más alto, lo máximo.
Monterrey es una de las ciudades más emblemáticas de la nación, con una cultura superior y con centros de estudios de nivel internacional, sitios de empleo logrados con trabajo y eficiencia de generaciones, en un estilo diferente de vida y superación con disciplina y progreso.
Ahí un candidato sin pertenecer a ningún partido político, se alzó con el triunfo al obtener más del 50% de los votos, en un inobjetable triunfo apoyado en una ciudadanía harta ya de tanta corrupción, año tras año, palabras tras palabras y seguimos en las mismas, por eso ganó. Entonces para que pagar partidos ineficientes.
Esto más que triunfo solitario, alerta de lo que puede ocurrir en las próximas elecciones presidenciales y de gobernadores, si no se eligen candidatos adecuados probos, anuros, es decir sin cola, que se acerquen al pueblo y no sean timoratos al extender la mano, o para realizar un mando.
El voto del PRI pudo contener los malos augurios y le dio un amplio margen a EPN más que por gusto o afinidad, por no haber nada mejor a los lados, por ello fue la opción menos peor y por ello el triunfo del tricolor.
Con esos ases a su regreso de Europa EPN habrá de apretar e imponer ahora si el ejercicio legal de sus nuevas adecuaciones legales que el estado le confiere, sin que le tiemble la mano, poniendo los déstos frente a sí, tomar el chicote y fustigar a quien se haga acreedor a ello.
Al presidente no puede ni debe temblarle la mano para tomar una decisión, eso es lo que los mexicanos esperamos y exigimos, sin marchas ni vituperios, una justicia justa, para un México mejor ¡el progreso del país no puede ya esperar!
Muchos le exigen a México, a su presidente, pero ¿qué le ofrecen? Dicen que apoyan al buen funcionamiento de la patria, para recibir, hay que dar, reza el refrán requiere esfuerzo.
Debemos comportarnos como el pasado 7 de junio en las urnas electorales para apoyar a nuestro presidente, en un toma y daca recíproco, de seguro le irá mejor y a nosotros también, así que sin ambages luchemos para seguir adelante y que todos los signos de corrupción se reduzcan al mínimo.
¡Para ejercer las nuevas leyes sin distinción! Es el toque de llamada.


