POR: ESPERANZA PAREDES DE CONTERAS
El primer debate por el bien de Tamaulipas evidenció las profundas discrepancias de los diferentes partidos en torno al candidato del PAN por la gubernatura Francisco García Cabeza de Vaca, quien mantuvo la atención de un pueblo asombrado por ver cómo era cuestionado públicamente su pasado y su presente.
De pie y bajo tensión detrás de un atrio, Cabeza de Vaca no podía concentrarse ante el planteamiento de diferencias muy serias en el que se le acusó de mentiroso, delincuente y de construir un peligro para Tamaulipas.
Las críticas fueron duras en su contra con repercusiones nefastas para un candidato que busca lograr la gubernatura, pero con obstáculos para el desarrollo económico y para el bienestar de los tamaulipecos y en ello coincidieron los candidatos de los diferentes partidos.
Las sentencias se centraron en la responsabilidad como autor de robo en su juventud y coautor de acciones ilícitas bajo el mando de la delincuencia.
Los problemas que enfrenta sería absurdo tratar de ocultarlos y falla Cabeza de Vaca al no querer reconocerlos, al caer en contradicciones.
Sus acciones son violentas y no empatan con la realidad. No pudo enfrentar los cuestionamientos y extravió el rumbo.
Su molestia fue enorme y su destino lo fue construyendo sobre los pedazos de su prestigio delincuencial.
Atrás de él estaba el nombre de Ricardo Anaya el dirigente nacional del PAN responsable de su postulación sólo con el atributo de trabajar para su persona en pos de las elecciones de 2018.
El camino no se abrió y lo dejó en medio de obstáculos. Cabeza de Vaca no entendió nunca su papel y uno de sus grandes yerros tácticos fue la estrategia de atacar sin considerar su propio pasado y presente.
Fue torpe y chocó con una postura cuidadosa de los demás aspirantes principalmente del candidato del PRI Baltazar Hinojosa quien dentro del cuadrilátero mantuvo una postura firme, congruente ante el belicoso candidato del PAN.
Francisco Javier García Cabeza de Vaca podrá ser muy poderoso dentro de su partido el PAN, pero no dentro de Tamaulipas, ello sería peligroso.
Para finalizar, Cabeza de Vaca carece de talento lo demostró, mantiene una trayectoria sucia y logros propios simples, sin valor.
Cometió varias imprudencias públicas que terminaron por descomponer su muy mala fama y sin posibilidad de lograr triunfo alguno.
Su aliado Anaya, que lo quiere aprovechar para obtener una buena tajada de poder para ambiciones personales se derrumbó ¡y le dejaron el pastel completo al candidato del PRI, Baltazar Hinojosa!


