El resultado del segundo debate protagonizado la noche del 20 de abril por los cuatro aspirantes que versó sobre México y su papel en el mundo; comercio internacional, inversión e innovación y migración en la frontera norte y sur, fue más de habladas que de compromisos concretos.
La elección de Tijuana, Baja California para realizarlo fue un acierto, dado que en ese sitio se concentran temas como es el comercio internacional y el de migración. Aunque las respuestas de los cuatro hombres dejaron qué desear, porque si bien José Antonio Meade mostró su conocimiento después de 18 años sirviendo en administraciones panistas y priistas, no logra conectar con la audiencia, una audiencia que no se ve representada en su discurso.
Según las notas, el debate generó 1.5 millones de tuits en vivo, superiores al 1.4 millones de tuits del pasado encuentro. Los que muestran cierto incremento en el nivel de interés por presenciar este tipo de eventos.
Pero, ¿qué tanto le abonan los tuiteros a la cartera de votos para cada uno de los aspirantes?, eso está por verse, porque podrían ser los equipos de los contendientes saturando con sus mensajes destacando a sus candidatos, más que el ciudadano común haciendo uso de esa red social para opinar de los temas tratados.
A los organizadores les falló en el primer debate la sede del debate realizado el 22 de abril en la Ciudad de México, bien pudieron elegir alguna ciudad de Michoacán, Guerrero o ¿por qué no?, Tamaulipas, para realizarlo.
Estos estados de la república que padecen de manera directa los estragos de la corrupción, la falta de transparencia y la inseguridad.
Y por lo tanto sus habitantes esperan respuestas concretas a los problemas que se plantearon en esa ocasión: Sistema constitucional y democracia; seguridad pública y violencia, y combate a la corrupción y transparencia; así tal vez habrían logrado la empatía que la gente de a pie está esperando con quienes quieren dirigir el país los próximos seis años.
El tercer debate del 12 de junio abordará la pobreza y desigualdad; educación, salud y otros servicios, y política económica y empleo, sería más significativo que lo realizaran en Oaxaca, uno de los estados más pobres del país.
Mérida, Yucatán será la sede, tal vez haciendo un guiño a los habitantes de esa porción del país que siempre se han sentido ajenos a México.
Los debates, según esperan las empresas encuestadoras, moverán las cifras de preferencia electoral, algo que no sucedió con el primer encuentro y dadas las circunstancias que se observan, lo más probable es que Andrés Manuel López Obrador conserve la delantera en esas mediciones.
Aunque hay que ser escépticos, no se puede asegurar que vaya a mantener esa preferencia cuando la gente ponga su voto en la urna el primero de julio.
Lo que sí es evidente es que los cuatro aspirantes gravitan en distintas órbitas a las que el ciudadano común se mueve en su día a día.
LAS FRASES:
Lo que dijo José Antonio Meade de Nestora Salgado, y al día siguiente sale a aclarar que no dijo lo que dijo, la acusó de secuestradora. La activista, ahora es candidata a senadora por MORENA.
Anaya tocó un punto importante: que por este país no ha cruzado ningún terrorista hacia Estados Unidos, gracias a la acción de México que no concede visas a ciudadanos de países potenciales enemigos de nuestro vecino.
La expropiación de Banamex que prometió Jaime Rodríguez Calderón.
Y por último, Andrés Manuel quiso hacerse el chistoso cuidándose la cartera cuando se le acercó Anaya, ambos se vieron muy mal en ese pequeño intercambio.
Según mediciones de Massive Caller el panista ganó el debate con 35.14%, en segundo quedó el de MORENA con 33.48, en tercero el priista con 24.94, y por último El Bronco con 6.43%. Se recomienda discreción con estas cifras, podrían no ser reales.
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